Florencia Victoria Sugo Da Rosa, hija del cantante Lucas Sugo y de Indira Castro, falleció a los 23 años en Rivera, Uruguay, tras un proceso oncológico, según informaron los representantes del músico en un comunicado.
Buenos Aires, 19 agosto (NA) — Florencia Victoria Sugo Da Rosa, hija del cantante Lucas Sugo y de Indira Castro, falleció a los 23 años en la ciudad de Rivera, Uruguay, según informaron los representantes del músico en un comunicado oficial.
La joven había sido diagnosticada a principios de 2025 con un carcinoma de sitio primario desconocido, con una masa tumoral principal localizada en el área de los pulmones. En marzo de 2026, Florencia compartió en redes sociales un balance de su proceso médico y señaló que hacía un año desde que conoció el diagnóstico.
Durante el tratamiento, Florencia realizó terapias y participó en un ensayo clínico enfocado en la mutación genética en Boston, Estados Unidos. El cantante uruguayo había solicitado cadenas de oración en ocasiones anteriores, según consta en sus publicaciones.
El comunicado difundido por los representantes expresó: “Con mucha tristeza y dolor, compartimos la noticia del fallecimiento de nuestra amada Florencia Victoria Sugo Da Rosa. Acompañamos a Lucas y su familia en este momento tan difícil y elevamos una oración por su eterno descanso”.
El texto añadió: “Su recuerdo permanecerá siempre con nosotros. Agradecemos profundamente el apoyo y la comprensión en este momento tan íntimo”.
En una publicación realizada hace cinco meses, Florencia se refirió al diagnóstico como “el que cambió de un día para otro mi vida” y explicó: “Los días se inundaron de incertidumbre, donde la vida me llevó al límite. Días que se hicieron eternos, preguntas sin respuestas, miedos que surgieron y aún siguen apareciendo, fe que llegó a mi corazón y día a día se fortalece”.
También escribió: “Aprendí a ser fuerte, a levantarme cada día con el propósito de querer seguir. Hoy caigo en la realidad de lo frágil que puede ser la vida, cómo de un momento a otro te ves obligada a dejar todo atrás y enfocarte en lo único, al fin y al cabo importante, la salud”.
En otra parte de su reflexión, señaló: “Hay días buenos y no tan buenos donde me permito sentir y expresar mis emociones. Lo que he aprendido en este tiempo es el poder inmenso que tiene nuestra mente, tratar de callar el ruido mental, llenarnos de pensamientos positivos, es fundamental para sanar”.
Finalmente, cerró: “Hoy seguimos firmes, un día a la vez, dejando todo en manos de Dios y de la medicina. Tengo mucha fé y esperanza de que pronto llegará la victoria. Aprovechen cada minuto de la vida, cada momento compartido con los suyos, cada abrazo, beso, no se guarden nada. Amen, sientan, disfruten, vida solo hay una”.
