La tasa de natalidad en Argentina y el mundo registra un descenso sostenido desde la década de 1950, con una aceleración local desde 2014. El fenómeno es analizado en el libro ‘Maternidad: ¿deseo o mandato?’, que cuestiona los discursos que atribuyen la baja a las mujeres y propone un abordaje centrado en las condiciones materiales de la maternidad y las infancias.
La natalidad viene cayendo en todo el mundo de forma sostenida desde la década del 50 del siglo pasado. En Argentina, el descenso se ha vuelto más pronunciado desde 2014, según datos oficiales. El tema ha sido abordado en el libro Maternidad: ¿deseo o mandato?, cuya autora plantea un análisis de los discursos públicos, los mitos y las falacias que circulan sobre la baja de los nacimientos.
El texto señala que, desde sectores de la derecha global, se atribuye la caída a la emancipación de las mujeres y a la comunidad LGBTIQ+, y se propone como solución la pérdida de derechos. En contraposición, se argumenta que el problema real radica en las condiciones de la maternidad y en un modelo económico extractivista.
Datos citados en el libro indican que en Argentina el 82% de los hogares monoparentales está a cargo de una mujer, y el 60% de esas madres no recibe la cuota alimentaria correspondiente. Además, el 53% de los niños y niñas es pobre o está privado de derechos básicos de salud y educación. En América Latina, el 38% de las madres abandona el trabajo remunerado tras el primer hijo y solo el 1% logra retornar en los siguientes 10 años.
El análisis también menciona la caída de la fertilidad masculina (51% en los últimos 40 años) y el incremento de vasectomías, lo que indica que la decisión de no tener hijos no es exclusiva de las mujeres. Se cita el caso de Hungría, donde los incentivos económicos no lograron aumentar la natalidad.
Finalmente, se hace referencia al informe Los límites al crecimiento (MIT, 1972) y a la crisis ecológica actual, para sostener que la baja de la natalidad podría interpretarse como una respuesta adaptativa de la especie ante un entorno adverso, y que el verdadero problema es el modelo civilizatorio extractivista.
