El gobernador peronista admitió que no forzará la interpretación de la Constitución provincial para buscar su reelección.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, decidió no forzar una interpretación de la Constitución provincial reformada en 2023 y no buscar su reelección. Tiene intenciones de competir a nivel nacional en una eventual fórmula presidencial del peronismo. Su estrategia es instalarse públicamente y lograr que se lo conozca más allá de su provincia. Es gobernador de La Rioja desde 2019.
La semana pasada, Quintela declaró a inversores que revisará todas las leyes favorables para el sector que puedan prosperar durante la gestión de Javier Milei. Afirmó: “No se entusiasmen; el peronismo va a revisar absolutamente todo”. Esta declaración generó reacciones en otros sectores del peronismo.
Sus dichos ocurrieron después de un intento de hacer una cumbre de unidad en el acto en homenaje a monseñor Enrique Angelelli, asesinado durante la dictadura militar en 1976. Al acto asistió Máximo Kirchner, pero no el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Según fuentes consultadas, Quintela no resulta “confiable” para las distintas fracciones del Partido Justicialista (PJ), ya que mantiene vínculos con varios sectores y genera “ruidos” con frases que no tendrían representatividad. Como ejemplo, se recuerda que había prometido renunciar como gobernador si Milei ganaba la presidencia, pero no lo hizo.
Hace dos años, Quintela se postuló para presidir el Partido Justicialista nacional, desafiando a Cristina Kirchner, aunque luego se reunió con la expresidenta. En marzo pasado respaldó a Kicillof, a quien calificó como “el compañero más preparado para gobernar el país”.
Quintela interpreta que “no hay nadie” que quiera enfrentar al presidente Milei, por lo que busca posicionarse como candidato a presidente. Un allegado al gobernador comentó que, en una reunión, “el Gitano” admitió que “podría ser nuevamente candidato” en la provincia, pero que “no es su objetivo”. Ya comenzó a barajar nombres para impulsar, entre los que se cuentan la diputada nacional Gabriela Pedrali, la senadora Florencia López, la vicegobernadora Teresita Madera, su hijo Jerónimo Quintela, presidente de la empresa estatal de energía, y Armando Molina, intendente de la ciudad de La Rioja.
La definición de su sucesor la tendrá el gobernador, quien busca que el PJ local esté alineado y le responda. Considera que para tener relevancia nacional necesita tener ordenada su provincia.
Con menos del uno por ciento del padrón nacional, La Rioja atrae la atención por el perfil de Quintela y porque en 2023 fue el único distrito donde Milei apoyó a un candidato: Martín Menem, actual presidente de la Cámara de Diputados, que obtuvo 15,56% de los votos. No hay certezas sobre si Menem volverá a competir el próximo año.
En La Rioja, La Libertad Avanza (LLA) no cuenta con referentes consolidados. Un libertario señaló que Menem podría volver a presentarse si se lo pide el Presidente, y que la decisión se tomará en la Capital.
Hasta el momento, el único precandidato confirmado es Felipe Álvarez, que en 2023 se postuló por Juntos por el Cambio (JxC) y comenzó a trabajar nuevamente porque considera que ni el quintelismo provincial ni los libertarios nacionales están dando respuestas a la gente.
El lunes 17 de este mes regresan los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade), conocidos como “Chachos”. La inyección rondaría los 4000 millones de pesos. La primera entrega alcanzará al personal de planta permanente y a toda modalidad de empleo vinculada al Estado. El esquema oficial prevé pagos hasta noviembre.
Además, Quintela impulsa que el Estado provincial se haga cargo de las deudas de los trabajadores estatales y las convierta en créditos de 12 o 18 cuotas sin interés. También reclamó a la Legislatura que termine de regular el ingreso básico incorporado en la Constitución riojana.
