El Aedes albopictus deposita sus huevos en cualquier acumulación de agua en el hogar y rara vez se aleja más de cien metros de su lugar de nacimiento.
En verano, el aumento de las temperaturas favorece la proliferación de mosquitos, ya que el calor acelera sus ciclos vitales y aumenta su actividad de picadura. Aunque su longevidad individual disminuye, el ciclo reproductivo se acelera, lo que incrementa la población total de la colonia.
Según información publicada en Sciencepost.fr, el mosquito tigre (Aedes albopictus) no suele reproducirse en cuerpos de agua grandes como estanques o zanjas, sino en pequeñas acumulaciones de agua que pueden encontrarse en cualquier vivienda. El insecto deposita entre cuarenta y ochenta huevos en recipientes como fondos de bandejas de macetas, cubos, huecos entre baldosas, canaletas atascadas, depósitos de agua de lluvia sin cubrir, fuentes ornamentales sin mantenimiento o incluso en tapones de botellas.
El mosquito tigre vive toda su vida en un radio de aproximadamente cien metros de su lugar de nacimiento. Esto implica que la mayoría de los ejemplares que aparecen en jardines y terrazas han nacido en las inmediaciones, ya sea en la propia vivienda o en la del vecino.
La picadura de este mosquito puede transmitir enfermedades como dengue, Zika o fiebre amarilla, y provocar síntomas como fiebre, dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, intolerancia a la luz o enrojecimiento facial y corporal.
Para reducir la aparición de colonias, se recomienda evitar la acumulación de agua en cualquier recipiente y cubrir los lugares donde pueda estancarse.
