Tras restringir el uso de celulares en secundaria, la red educativa Itinere midió el tiempo en pantalla de los alumnos y constató que no varió significativamente. Los estudiantes pasan entre 5 y 5 horas 45 minutos diarios en sus dispositivos, según un relevamiento de 2026.
En abril de 2025, la red de escuelas privadas Itinere, a la que pertenecen el colegio Northfield y otras siete instituciones de la zona norte y sur del conurbano bonaerense, amplió la restricción del uso de celulares al nivel secundario, tanto en horas de clase como en recreos. La medida ya regía en el nivel primario desde el año anterior.
Un mes después, en mayo de 2025, las autoridades decidieron evaluar el impacto de la restricción mediante un relevamiento del tiempo de pantalla de los alumnos. Los resultados, dados a conocer en 2026, indicaron que la prohibición no había reducido de manera significativa el uso de dispositivos. Una nueva medición, realizada un año después, arrojó datos casi idénticos.
Según el informe, los estudiantes de secundaria de los colegios analizados pasan entre 5 y 5 horas y 45 minutos diarios en sus celulares. Los investigadores señalaron que ese tiempo equivale a 73 días al año, es decir, al 21,6% del día.
El neurocientífico Alejo Barbuzza, miembro del equipo de investigación de la red Itinere, explicó que los chicos compensan las horas sin celular en el colegio con mayor uso fuera del horario escolar, incluso durante la noche. “Lo que creemos es que le ganan tiempo por fuera del cole, le sacan tiempo a actividades o le sacan tiempo al sueño”, afirmó.
El relevamiento se realizó con datos obtenidos de los propios smartphones de los alumnos. Previa autorización de las familias, se pidió a los estudiantes que mostraran su reporte de tiempo en pantalla. Participaron 654 alumnos de secundaria de seis colegios de la red. Barbuzza indicó que muchos chicos se sorprendieron al ver sus propios datos, y que algunos registraban entre siete y nueve horas diarias.
Entre las aplicaciones más utilizadas, TikTok encabezó el ranking (52% de los estudiantes), seguida de Instagram (19%) y WhatsApp (13%).
Darío Álvarez Klar, fundador y director general de la Red Educativa Itinere, afirmó que “el dato mata relato” y destacó la importancia de medir el impacto real de las medidas. Sostuvo que la principal preocupación es que el uso de celulares sigue siendo excesivo y que los chicos compensan fuera del horario escolar. “Eso te genera chicos que llegan mal dormidos, de mal humor”, declaró.
El directivo subrayó la necesidad de trabajar con las familias: “Colegio y familia somos patas de la misma mesa”. También señaló que no se debe demonizar la tecnología, sino el consumo excesivo.
El estudio también evaluó la relación entre el uso problemático de celulares y la salud mental. Los investigadores separaron a los estudiantes en dos grupos según su puntaje en un cuestionario de uso problemático. Quienes superaban el punto de corte reportaron un 53% más de ansiedad, un 56% más de depresión, un 25% más de somnolencia diurna y un 24% más de tiempo de pantalla. Los investigadores aclararon que la metodología no permite inferir causalidad, solo correlación.
A partir de los resultados, el colegio implementó acciones de concientización con alumnos y padres sobre el uso de dispositivos móviles, ludopatía y redes sociales. Álvarez Klar indicó que continuarán sosteniendo las restricciones y divulgando los resultados.
