El entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, construyó su liderazgo en el vínculo con los jugadores y la renovación del plantel.
Lionel Sebastián Scaloni nació el 16 de mayo de 1978 en Pujato, provincia de Santa Fe. Su padre, Ángel “Chiche”, era agricultor y futbolista. Scaloni se formó en el Club Sportivo Matienzo y luego pasó por Newell’s Old Boys y Estudiantes de La Plata. En 1998 se incorporó al Deportivo de La Coruña, donde ganó la Liga 1999-2000 y la Copa del Rey 2001-02. También jugó en West Ham, Racing de Santander, Lazio, Mallorca y Atalanta. Disputó el Mundial 2006 con la Selección Argentina y fue campeón del mundo Sub-20 en 1997.
En 2018 asumió como entrenador interino de la Selección mayor, tras la salida de Jorge Sampaoli. En ese momento, Diego Maradona calificó de “loco” al presidente de la AFA por la designación. Ocho años después, Scaloni es el entrenador más ganador de la historia albiceleste, con dos Copas América, una Finalissima y el Mundial de Qatar 2022, con una racha de 36 partidos invicto.
Durante su gestión, acompañó la etapa final de Lionel Messi mientras impulsaba una renovación generacional. Jugadores como Giovani Lo Celso, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Enzo Fernández, Julián Álvarez, Alexis Mac Allister y Cristian Romero se integraron al equipo sin fracturas, en un esquema que prioriza la unión del grupo y el compañerismo.
Quienes lo conocen desde su infancia en Pujato señalan que su liderazgo se basa en respaldar primero a los jugadores y luego exigirles rendimiento. Su cuerpo técnico está compuesto por Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala, exfutbolistas de elite, que actúan como un consejo de confianza.
Scaloni reside en Mallorca junto a su esposa Elisa Montero y sus hijos Ian y Noah. Si obtiene la segunda estrella mundialista, igualará al italiano Vittorio Pozzo como el único entrenador bicampeón del mundo en la historia.
