La vicepresidenta Victoria Villarruel mantuvo una reunión de casi dos horas con el referente ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero, quien expuso sobre las condiciones de la red ferroviaria. El encuentro ocurrió en el marco de una serie de gestiones del sindicalista con distintos bloques legislativos.
La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en el Senado al sindicalista ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero, referente de la seccional Gran Buenos Aires Oeste del tren Sarmiento. El encuentro, que se extendió por casi dos horas, estuvo centrado en los cuestionamientos sobre el estado de la red y las condiciones de seguridad del servicio.
“La recepción fue muy buena. Me pareció que quedó muy preocupada con el estado de los trenes”, manifestó Sobrero a la salida del Congreso. El sindicalista valoró que la presidenta del Senado le concediera el encuentro al margen del antagonismo ideológico: “Esto no es una cuestión de diferencias políticas ni nada de eso, es querer evitar volver a tener una masacre como la de Once”, declaró.
Desde el entorno de Villarruel señalaron que “la vicepresidente recibió a un representante del sector ferroviario porque entiende que se trata de un área clave para la productividad y la logística del país”. Agregaron que “en los últimos años hubo cientos de descarrilamientos y la conexión entre poblaciones hace a la construcción de la soberanía nacional”, por lo cual “las diferencias ideológicas no están por encima de los intereses del país”.
Sobrero también se reunió con un grupo de senadores justicialistas encabezados por José Mayans, quienes le prometieron impulsar un pedido de informes sobre los fondos destinados a los trenes. El sindicalista ratificó su intención de concretar una reunión con Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en la Cámara alta. “Ya se la pedí, pero todavía no me la dio”, indicó.
Según un documento elaborado por la seccional Gran Buenos Aires Oeste de la Unión Ferroviaria, la línea Sarmiento atraviesa un proceso de deterioro por falta de mantenimiento, infraestructura obsoleta y pérdida de personal especializado. El informe sostiene que la declaración de la emergencia ferroviaria no se tradujo en obras ni en mejoras sustanciales. “La realidad en la vía es contundente: no ha ingresado un solo peso para obras o mantenimiento”, afirma el texto.
El documento señala que aún permanecen en servicio cambios de vías de entre 60 y 70 años de antigüedad, rieles electrificados instalados en 1921, cableados y armarios eléctricos obsoletos, y otros componentes cuya renovación se considera “de extrema urgencia”.
La Auditoría General de la Nación (AGN) emitió un informe sobre la línea San Martín que alertó sobre un aumento del 72% de los accidentes ferroviarios en 2024 respecto del año anterior y un incremento del 400% de los choques, semichoques y descarrilamientos por causas técnicas. La AGN también advirtió que el presupuesto destinado al mantenimiento cubrió el 43% de las necesidades en 2023 y el 29% en 2024.
“Lo primero que hay que hacer es cumplir con el decreto de 1200 millones de pesos que tendrían que venir al ferrocarril para pagar la deuda que tenemos, de 400 millones de dólares, y, aparte de eso, empezar a hacer todas las obras de seguridad que no se están haciendo”, dijo Sobrero.
La reunión del dirigente ferroviario con el bloque de senadores justicialistas ocurrió cerca del mediodía, poco más de una hora antes que la de Villarruel. Allí, además de Mayans, estuvieron el chaqueño Jorge “Coqui” Capitanich y el bonaerense Eduardo “Wado” de Pedro. Mayans comentó: “Nos expresó su preocupación por la situación de los trenes, en el que miles de personas viajan muy mal todos los días, sobre la falta de inversión directa, el peligro de no tener prácticamente en condiciones las vías”.
