Raúl Campos Espinoza, ex comisario en jefe del Sexto Regimiento de Gendarmería de la extinta Policía Federal, fue detenido y vinculado a proceso por su presunta responsabilidad en el delito de desaparición forzada de personas.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó el 20 de junio que fue detenido y vinculado a proceso Raúl Campos Espinoza, identificado como ex comisario en jefe del Sexto Regimiento de Gendarmería de la ahora extinta Policía Federal. Es investigado por su presunta responsabilidad en el delito de desaparición forzada de personas.
“De acuerdo con la investigación, en septiembre de 2017, Raúl ‘N’ como servidor público federal, probablemente participó en la desaparición de una víctima. Luego de los trabajos de investigación efectuados, se logró cumplimentar orden de aprehensión en su contra en La Piedad, Michoacán”, señaló la FGR.
El Ministerio Público Federal (MPF), adscrito a la Fiscalía Especializada en materia de Derechos Humanos (FEMDH), aportó los datos de prueba suficientes para que fuera determinada la vinculación a proceso, además de la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa y tres meses de plazo para la investigación complementaria, que fue ampliada.
El nombre del detenido aparece en documentos oficiales, como el Diario Oficial de la Federación (DOF) del 6 de julio de 2012. La FGR establece que los hechos por los que fue detenido ocurrieron en 2017, aunque en redes sociales de la institución se menciona que la participación habría sido en 2007.
“En 2007, como servidor público federal, probablemente participó en la desaparición de una víctima y luego de los trabajos de investigación, se cumplimentó orden de aprehensión en su contra en La Piedad”, se lee en las redes sociales de la FGR.
Por otra parte, el 3 de junio fue detenido Antonio Molina Díaz, quien se desempeñó como coordinador General de Centros Federales de Readaptación Social (CEFERESOS) entre 2013 y 2018. Fue capturado por elementos de la Agencia de Investigación Criminal de la FGR en la colonia Anáhuac, alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, en el marco de una investigación sobre una red delictiva vinculada al desvío de recursos públicos.
Los cargos contra Molina Díaz incluyen peculado y delincuencia organizada con la finalidad de cometer operaciones con recursos de procedencia ilícita. Al momento de su captura portaba identificaciones falsas, teléfonos celulares y dinero en efectivo: 2.500 dólares y 36.590 pesos mexicanos. Fue puesto a disposición en el CEFERESO No. 1 Altiplano.
De acuerdo con el informe de las autoridades, Molina Díaz “firmó contratos para la construcción de ocho prisiones federales, entre 2013 y 2018, período en que posiblemente habría participado en el desvío de recursos públicos”. Los reportes de inteligencia lo ubican como parte de la estructura delictiva del ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Las investigaciones señalan que el desvío de recursos superaría los 5.000 millones de pesos, mediante contratos simulados y empresas fachada. El 10 de junio fue vinculado a proceso por su posible participación en los delitos de delincuencia organizada y peculado.
