Un informe de la Fundación Pensar señala que el 63% de las familias de clase media resignaron gastos regulares y recurren a segundas marcas como estrategia habitual.
Un informe de la Fundación Pensar indica que seis de cada diez argentinos pertenecientes a la clase media presentan señales de complicaciones económicas. Según el estudio, el 63% de las familias de ese segmento resignaron gastos regulares y la compra de segundas marcas se consolidó como una estrategia de consumo.
Además, el 55% de los argentinos considera que la clase media se está achicando, mientras que dos de cada diez creen que crece y el resto opina que se mantiene. Dos tercios de la población se perciben en el último escalón de esa franja social o fuera de ella.
El informe detalla que el 34% de los consultados se ubica en la clase media baja y otro 34% en la clase más alta. Entre los bienes y servicios que más se resisten a abandonar, la cobertura médica privada encabeza la lista con un 28%.
El documento destaca que las tarjetas de crédito, en los segmentos altos y medios, están al límite, y en los medios bajos, detonadas. Asimismo, señala que en la Argentina para ser considerado de clase media los ingresos deben estar entre 2 millones y 6 millones y medio de pesos, lo que equivale aproximadamente a entre dos y cinco canastas básicas totales.
