El próximo sábado se cumplirán 80 años del inicio del viaje del escritor y premio Nobel Camilo José Cela por La Alcarria, que dio origen a su libro ‘Viaje a la Alcarria’.
Torija (Guadalajara), 1 jun (EFE).- Este próximo sábado se cumplirán 80 años del día en que el escritor y premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela, arrancó su viaje a La Alcarria que dio origen a su libro ‘Viaje a la Alcarria’, que puso esta comarca en el mapa y dio una promoción que todavía continúa y que siguen agradeciendo sus vecinos.
Entre el 6 y el 15 de junio de 1946, Cela (Iria Flavia, 1916 – Madrid, 2002) recorrió este «hermoso país al que a la gente no le da la gana ir», como citaba en su libro, cuya primera edición se publicó en Revista de Occidente (Madrid).
La ruta la comenzó en Madrid, donde partió en tren desde la estación de Atocha, para luego seguirla en la provincia de Guadalajara, donde se recoge el grueso de este viaje que continuó en carro, mula, coche y autobús.
«Es de los pocos viajes donde prácticamente no se describe el paisaje, sino que se centra en los personajes y las anécdotas», señala a EFE Jesús Campoamor, pintor y escultor alcarreño y uno de los íntimos amigos de Cela, a quien acogió en su casa de Torija en el arranque de su segundo viaje a la Alcarria, que Cela hizo en 1985, casi en las mismas fechas y ruta original pero en un Rolls-Royce.
«Cela iba a hacer el segundo viaje y me llamó el presidente de la Diputación, Francisco Tomey, porque Camilo estaba muy interesado en dormir en Torija, donde durmió por primera vez en el Parador, que ya estaba medio en ruina. Consulté a mi mujer Delia y aceptamos y fue así como empezó una gran amistad que duró hasta que Camilo murió», ha recordado Campoamor.
Este amigo de Cela, que le acompañó a Estocolmo a recibir el Premio Nobel, supera los 90 años pero conserva en su memoria cada detalle de aquellos días, con un gran revuelo de periodistas y expectación levantada por ese segundo viaje en el cual el escritor se terminó de «enamorar» de La Alcarria, donde acabó viviendo durante años, casi hasta su muerte.
A lo largo de diez días Cela recorrió en su viaje Taracena, Valdenoches y Torija; después, Brihuega, Cívica, Masegoso, Cifuentes, Gárgoles y Trillo; continuó en la parte central de su ruta por Viana de Mondéjar, La Puerta y Budia, y finalizó en Pareja, Casasana, Córcoles, Sacedón, Tendilla, Pastrana, Zorita de los Canes y Recópolis.
«Era educado, tierno, amable. Tenía dos personajes. El personaje más público, que es el que él hizo tan famoso y luego uno mucho más cercano», asegura su amigo, quien recuerda el cariño que el escritor tuvo a La Alcarria: «Le gustaban muchísimo los personajes, descubrir unos personajes que no había encontrado en ningún otro sitio. Una gente muy interesante y se enamoró del paisaje, las costumbres, la gente».
Campoamor subraya cómo en su segundo viaje «disfrutó mucho porque se encontró todavía con personajes del primer viaje que ya eran mayores». Y este disfrute del viaje se sumó al éxito de la obra que, además, «puso en el mapa la comarca».
Cela «se dio cuenta de que gracias a su ‘Viaje a la Alcarria’ la estaba conociendo muchísima gente a la que no se le había ocurrido nunca venir a la Alcarria. A partir de entonces, los pueblos que recorre vieron llegar turistas que querían conocer lo que describía Cela. Él estaba encantado», asegura Campoamor, quien afirma que era de este libro del que Cela «posiblemente estaba más orgulloso».
Campoamor junto al biólogo, escritor y periodista Paco Marquina y el periodista Manu Leguineche, todos ellos del pequeño círculo de amigos de Cela en la provincia, fueron los impulsores del Museo Viaje a la Alcarria, el primero dedicado íntegramente a un libro, que abrió en 1995 como recuerda su entonces alcalde, el también escritor y periodista Pedro Aguilar.
«En una de esas comidas en las que nos juntábamos con Javier Reverte se planteó, y Cela accedió siempre y cuando Campoamor y Marquina se encargaran de recopilar todo», señala Aguilar a EFE.
El museo está ubicado en la Torre del Homenaje del castillo de Torija, que después se reformó para albergar el Centro de Interpretación Turística de Guadalajara, y donde se pueden ver diversos objetos del autor, un facsímil del cuaderno de notas empleado por Cela durante el viaje, mapas usados en el viaje, fotografías y piezas etnográficas y objetos cotidianos de aquellos años.
Campoamor destaca que siempre tuvo una gran acogida y que sigue atrayendo visitantes. EFE
