El ministro de Salud, Mario Lugones, informó este viernes que Argentina dejó de integrar la OMS, en una medida que el Ejecutivo enmarca en la recuperación de la soberanía sanitaria.
El ministro de Salud, Mario Lugones, anunció este viernes que Argentina salió oficialmente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La decisión fue comunicada a través de un mensaje en su cuenta de X, donde señaló que el país «recupera soberanía sanitaria».
Lugones afirmó que la medida «fue anunciada hace más de un año y sostenida con convicción en todas las instancias que correspondían». En su declaración, sostuvo que «la pandemia dejó una lección que no podemos ignorar: la cooperación no funciona cuando condiciona las decisiones de los Estados o impone recetas alejadas de la realidad de cada país. Las cuarentenas prolongadas a las que el gobierno anterior se sometió sin cuestionamientos las pagaron los chicos que perdieron clases, las familias que perdieron ingresos, los pacientes que no recibieron atención oportuna».
El funcionario aclaró que el país mantendrá la articulación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para la adquisición de vacunas y medicamentos a través de los fondos Rotatorio y Estratégico. «GRACIAS A LA RELACIÓN CON LA OPS, LOS ARGENTINOS VAN A CONTAR CON LAS VACUNAS Y MEDICAMENTOS», escribió en X.
Lugones remarcó que «Argentina no abandona la cooperación sanitaria internacional. Establece en qué términos, con quién y para qué articula técnicamente», y concluyó que el objetivo del Gobierno es «priorizar los recursos locales y reforzar los controles epidemiológicos».
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, indicó que la decisión «representa la culminación del proceso iniciado el año pasado por la firme voluntad del Presidente Javier Milei y confirma la efectividad jurídica de la decisión soberana adoptada por la República Argentina».
La salida de Argentina se produce después de que Estados Unidos abandonara la OMS el pasado 22 de enero. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que «espero que EE.UU. recapacite y se reincorpore a la OMS». Lawrence Gostin, director fundador del Instituto O’Neill de la Universidad de Georgetown, advirtió que «esta es una clara violación de la ley estadounidense. Pero es muy probable que Trump se salga con la suya».
La salida estadounidense provoca una crisis presupuestaria en la OMS. Washington aportaba alrededor del 18% del presupuesto global. La agencia prevé reducir a la mitad su equipo directivo, recortar presupuestos y proyectos, y prescindir de una cuarta parte de su personal a mediados de este año.
