El doctor Steven Gundry, cirujano cardíaco, afirmó en una columna de CNBC que la mayoría de las personas no consume en cantidad suficiente cinco verduras clave para la salud cardiovascular.
El doctor Steven Gundry, cirujano cardíaco, explicó en una columna publicada en el sitio de CNBC que el consumo de verduras es una pieza clave para prevenir enfermedades cardiovasculares, mejorar los niveles de colesterol y reducir la inflamación crónica. Gundry advirtió que no todos los vegetales tienen el mismo valor nutricional y que algunos de los más beneficiosos suelen ser ignorados en la dieta diaria.
Según Gundry, muchas personas confían en opciones como la lechuga o el tomate sin considerar que existen vegetales con mayor densidad nutricional. Estos vegetales aportan compuestos bioactivos, fibra y micronutrientes que actúan de forma preventiva sobre el sistema cardiovascular. Integrarlos con regularidad puede ayudar a controlar la presión arterial, mejorar la sensibilidad a la insulina y proteger las arterias del daño oxidativo.
El autor del libro The Plant Paradox sostuvo que la diversidad es tan importante como la cantidad. “Comer una gran variedad de verduras asegura la llegada de diferentes tipos de nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar de forma óptima y proteger el corazón”, declaró Gundry. El cirujano afirmó que la salud del corazón depende directamente del equilibrio en el intestino, y que estas verduras actúan como alimento para las bacterias que protegen las arterias.
Gundry enumeró cinco verduras que, según su experiencia clínica, son subestimadas pero extremadamente valiosas para la salud cardiovascular:
- Kale: fuente concentrada de vitaminas A, C y K, calcio y potasio. Su contenido de antioxidantes reduce el estrés oxidativo y su fibra soluble mejora los niveles de colesterol. Se consume cruda, salteada o en batidos.
- Acelga: rica en nitratos naturales que apoyan la salud vascular al relajar y dilatar los vasos sanguíneos. Aporta vitaminas del grupo B. Se prepara salteada con ajo o en sopas y guisos.
- Brócoli rabe: con mayor contenido de micronutrientes por porción que el brócoli. Sus compuestos sulfurosos tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Gundry indicó que el sabor amargo de este vegetal activa las defensas celulares contra el envejecimiento cardiovascular. Se cocina al vapor, a la plancha o salteado con aceite de oliva.
- Coles de Bruselas: ricas en fibra, vitamina C y compuestos fenólicos. Su consumo regular se relaciona con una mejor salud intestinal. La fermentación potencia su valor probiótico. Se recomienda cocinarlas apenas lo necesario para mantener su textura y propiedades.
- Remolacha: alta en nitratos, favorece la presión arterial saludable y mejora el flujo sanguíneo. Su color intenso indica presencia de betalaínas, compuestos antioxidantes. Gundry recomendó consumir también las hojas, que tienen más minerales que la parte roja. Puede consumirse cruda, en jugos o asada.
Gundry concluyó que incorporar estas verduras en las comidas no requiere obsesionarse con cantidades específicas, sino aumentar la variedad y frecuencia. “Cuanto más color y diversidad haya en tu plato, más nutrientes estarán trabajando para proteger tu corazón y tu salud en general”, afirmó.
