El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con el papa León XIV en el Vaticano para abordar conflictos internacionales y la relación bilateral, en un contexto de tensiones con la administración Trump.
ROMA.- En medio de estrictas medidas de seguridad, el secretario de Estado estadounidense y posible candidato presidencial, Marco Rubio, fue recibido este jueves por el papa León XIV en el Vaticano. La reunión, de aproximadamente media hora, tuvo como objetivo reencauzar la relación entre Estados Unidos y la Santa Sede, afectada por recientes desencuentros públicos entre el presidente Donald Trump y el pontífice.
Durante el encuentro, celebrado en la Biblioteca del Palacio Apostólico, se abordaron temas de la geopolítica internacional, como la guerra contra Irán iniciada el 28 de febrero, la propuesta de paz de 14 puntos, la situación en Líbano, Ucrania, Venezuela y Cuba. Según fuentes vaticanas y estadounidenses, Rubio también planteó la posibilidad de ampliar la cooperación humanitaria con la Iglesia Católica para canalizar ayuda hacia Cuba.
Previo al viaje, Rubio había señalado en Washington que la Casa Blanca enfrenta obstáculos impuestos por La Habana para distribuir asistencia en la isla, y recordó que en febrero Estados Unidos destinó seis millones de dólares a través de Cáritas. La Santa Sede mantiene una postura histórica de rechazo al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, calificándolo de perjudicial para la población cubana.
Rubio llegó al Vaticano en una caravana de más de quince vehículos, escoltado por la policía y sin banderas estadounidenses. Fue recibido con honores en el Patio de San Dámaso por el prefecto de la Casa Pontificia. Antes que él, el Papa se reunió con el primer ministro polaco, Donald Tusk, y con obispos de Burkina Faso-Níger.
Tras la audiencia papal, Rubio se reunió con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano, y con el arzobispo Paul Gallagher, responsable de las relaciones con los Estados. En estas conversaciones se reafirmó la línea diplomática del Vaticano, que considera a Estados Unidos como un interlocutor imprescindible en el escenario internacional.
El papa León XIV ha mantenido una postura crítica frente a las políticas de la administración Trump, especialmente en lo relativo a la guerra contra Irán y el trato a los inmigrantes. El pontífice ha insistido en que los conflictos deben resolverse mediante la negociación y no por la fuerza. Pese al intento de acercamiento de Rubio, persiste el escepticismo sobre una mejora sustancial en el vínculo con Trump, quien días atrás volvió a criticar al Papa.
