La gobernadora Kathy Hochul impulsa la aprobación de la ley «Local Cops, Local Crimes», que busca restringir el uso de recursos estatales para operativos migratorios federales, en medio de tensiones con la administración de Donald Trump.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, busca concretar en mayo la aprobación de la ley “Local Cops, Local Crimes”, una iniciativa presentada originalmente en enero para prohibir que la policía local colabore en redadas masivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La urgencia por ratificar esta medida surge como respuesta directa a las recientes declaraciones de Tom Homan, quien advirtió sobre el envío de una “oleada de agentes” al estado.
La propuesta de Hochul establece parámetros específicos para el funcionamiento de las fuerzas del orden en el estado de Nueva York. La mandataria explicó en la página web oficial del Gobierno que la iniciativa parte de una premisa clara sobre la policía local: “Ellos están ahí con un solo propósito: proteger a nuestras comunidades”. El objetivo de la ley es restringir el uso de recursos y personal estatal para asistir en operativos del ICE que no tengan relación con delitos penales graves.
La gobernadora argumentó que este marco legal es esencial para mantener la operatividad de la policía local. Según sus declaraciones, el estado invirtió más de US$3000 millones para apoyar a las fuerzas del orden locales y los resultados muestran que la delincuencia disminuye en todo el estado. No obstante, la funcionaria aclaró que la normativa no implica un cese total de contacto con las autoridades federales: “También seguiremos colaborando con ICE en casos de delincuentes peligrosos. Siempre lo hemos hecho y siempre lo haremos, eso no cambiará”.
La tensión entre el gobierno estatal y el federal aumentó tras los comentarios de Tom Homan durante un discurso que ofreció el martes 5 de mayo. En dicha intervención, prometió que las deportaciones masivas se concretarán y advirtió a las jurisdicciones que limiten la cooperación: “Vamos a inundar la zona. Van a ver más agentes del ICE que nunca antes”. Ante este escenario, Hochul desestimó la autoridad de Homan para desplegar tales operativos sin su aprobación previa.
La gobernadora fue enfática al citar compromisos previos del Ejecutivo nacional: “Lo único que le diré al Sr. Homan es que el propio Donald Trump dijo que no enviaría un gran número de agentes del ICE al estado de Nueva York a menos que yo se lo pidiera. Y no se lo estoy pidiendo”. Por otro lado, remarcó que estas amenazas forman parte de una disputa política que Nueva York no inició. “Nosotros no comenzamos esta lucha, pero estamos preparados para terminarla”, aseveró.
El conflicto también tiene un trasfondo financiero crítico para la administración de Nueva York. Durante su comparecencia junto al representante Joe Morelle, vinculó la situación migratoria con la “devastación de un gobierno sin control en Washington”. Además, denunció que las políticas federales afectan el bolsillo de los ciudadanos y la capacidad de gestión del Estado a través de recortes masivos en fondos destinados a proyectos locales. “Nuestro presupuesto, que esperamos esté a punto de completar, ahora es US$10.000 millones menor que el que teníamos hace un año debido a los recortes federales”, indicó.
Según aclaró en el portal del Gobierno, esta reducción presupuestaria impacta en diversas áreas, mientras que los agentes del ICE actúan con impunidad. “Los aranceles disparan los precios”, sostuvo. Por esta razón, reafirmó que la Legislatura estatal está dispuesta a colaborar en un esfuerzo conjunto y concretar el blindaje legal que limite la actividad federal en los condados neoyorquinos. La implementación efectiva de la ley depende ahora de que la Legislatura estatal ratifique el texto. Hochul manifestó su confianza en alcanzar la mayoría necesaria antes de que concluya el actual período de sesiones.
