Una pequeña ternera cordobesa, abandonada por su madre tras un parto crítico, logró recuperarse gracias al seguimiento del veterinario Gastón Britos y conmueve a miles en redes sociales.
La historia de Raquelita, una ternera que sobrevivió a un parto extremadamente complicado y fue abandonada por su madre, se volvió viral en redes sociales y emocionó a miles de personas en todo el país. Su evolución es seguida día a día por el veterinario cordobés y creador de contenido Gastón Britos, quien comparte en sus plataformas el proceso de recuperación del animal.
Raquelita nació en condiciones críticas y desde entonces Britos inició un seguimiento constante. Con el paso de los días, su estado mejoró y actualmente atraviesa una etapa favorable: su organismo comenzó a desarrollar defensas propias y su sistema inmunológico muestra signos de maduración. Según explicó el veterinario, el riesgo más alto ya quedó atrás, aunque continúa bajo observación tras superar infecciones menores en la boca y el ombligo.
El fenómeno generado por la historia superó lo habitual en redes. Con su saludo “Buenos días estrellitas, la Tierra les dice ‘hola’”, Britos cosecha más de 1,7 millones de seguidores. Los videos de Raquelita acumularon millones de visualizaciones y mensajes de afecto de todo el país. Entre las reacciones se destacan dibujos de niños, trabajos escolares inspirados en la ternera y familias que se reúnen para ver las actualizaciones diarias. También hay relatos de personas hospitalizadas a quienes les muestran los videos para levantarles el ánimo.
Britos considera que parte del impacto se debe a que el público pudo observar de cerca el proceso real de un veterinario rural frente a un caso complejo. Además del costado emotivo, el profesional aprovecha sus publicaciones para difundir conocimientos sobre medicina veterinaria y bienestar animal, combinando explicaciones técnicas con escenas cotidianas del campo. Raquelita forma parte de un grupo de animales que Britos suele mostrar, entre ellos Olga y Rogelio.
La historia de la ternera se convirtió en un símbolo de esperanza y resiliencia. La repercusión también puso en el mapa a Los Tres Pozos, el pequeño paraje rural de donde proviene, reforzando el valor del arraigo rural y el vínculo con los orígenes.
