Un informe de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas revela que el huevo se posiciona como un alimento clave en la dieta nacional, mientras el consumo de carne vacuna continúa en descenso.
El consumo de huevos en Argentina registró un aumento del 30% entre 2024 y 2025, consolidándose como el segundo alimento más importante del país, según un informe de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia). El estudio, basado en 1.012 encuestas realizadas en Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y principales ciudades del interior, destaca que el huevo es reconocido como un principal reemplazo de la carne gracias a su practicidad, versatilidad y alto valor nutricional.
El posicionamiento del huevo comenzó en 2023 y desde entonces fue afianzándose en el mercado alimentario. Según Capia, “el huevo es la opción proteica más económica en Argentina, facilitando el acceso a una alimentación nutritiva para diferentes sectores de la población”.
En cuanto a los hábitos de compra, el 23% de los consumidores adquiere huevos en verdulerías, principalmente por conveniencia, mientras que solo el 19% valora la cercanía del comercio, una caída significativa respecto a 2023, cuando era el factor principal.
Javier Prida, presidente ejecutivo de Capia, explicó que “el sector está en equilibrio en las ventas, con una tendencia leve a una sobreoferta por el aumento del número de aves de postura. Los márgenes son muy bajos y en algunos casos inexistentes. El nivel de empleo es normal, pero hay un trecho importante para seguir incorporando tecnología que nos permitirá ser más eficientes”.
Por otro lado, el consumo de carne vacuna volvió a caer en marzo de 2025, ubicándose en 47,3 kilos por año, un 3,7% por debajo del promedio de marzo de 2024, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). Asimismo, el consumo masivo en general presentó una reducción del 5,1% interanual, y la venta de alimentos disminuyó un 4%, de acuerdo con la consultora Scentia.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) registró una caída acumulada del 5,1% en el rubro de alimentos y bebidas en el primer trimestre del año. En supermercados, el Indec reportó una disminución interanual del 3,1% en febrero y un acumulado del 2,1% en los primeros dos meses.
Los productores de frutas, incluyendo aquellas destinadas a mermeladas, también enfrentan dificultades. Edgar Altero, productor rionegrino, señaló: “Estamos en una situación muy difícil y con costos de producción altísimos. El consumo bajó, según lo que está marcando el mercado, el 40% en los últimos años”. Altero agregó que los valores que las grandes empresas pagan a los pequeños productores no cubren los costos, y que parte de la producción se desperdicia.
Héctor González Paván, de la Confederación General de Almaceneros de la República Argentina, comentó: “Las personas están tratando de comer como sea porque la plata no alcanza. El mantenimiento para nosotros aumentó mucho, los servicios, los impuestos. Hay empresas que cierran y mucha gente que lo pasa mal”.
