SpaceX, la empresa de Elon Musk, avanza en el despliegue de una nueva generación de Internet satelital mediante el cohete Starship, con el objetivo de mejorar la velocidad y reducir la congestión en zonas urbanas y rurales de Argentina.
El panorama global de las telecomunicaciones se prepara para una transformación impulsada por SpaceX y su servicio de Internet satelital Starlink. La sinergia entre el sistema de transporte Starship y la nueva constelación de satélites promete redefinir la conectividad, especialmente en Argentina, un país con una geografía extensa y áreas productivas remotas.
Starlink consolidó su presencia en Argentina desde su desembarco hace dos años con la introducción de equipos más accesibles, como el portátil Starlink Mini (alrededor de 142.500 pesos), que inicialmente generó demanda entre actividades rurales, yacimientos como Vaca Muerta, nómadas digitales y turistas, y luego se extendió a miles de usuarios de zonas urbanas y periurbanas que carecían de fibra óptica o 5G. El kit estándar también redujo su precio (374.999 pesos), y la diversificación de planes mensuales (Residencial Lite a 38.000 pesos y Estándar a 56.100 pesos) amplió el acceso en lugares sin fibra óptica directa al hogar.
Sin embargo, el crecimiento acelerado —con más de 700 mil clientes y un ritmo del 2% semanal que proyecta un millón de abonados— generó congestión de señal en áreas como el área metropolitana de Buenos Aires, la ciudad de Córdoba y Vaca Muerta. Esto hace necesaria la próxima generación de la red, impulsada por el cohete Starship.
Starship es un sistema de dos etapas totalmente reutilizable, el vehículo más grande y potente jamás construido. Con 124,4 metros de altura y 9 metros de diámetro, cuenta con 33 motores Raptor 3 que ofrecen 280 toneladas de fuerza cada uno. Su diseño permite colocar más de 100 toneladas métricas en órbita baja. La variante Starship Bloque 3 (V3) es clave para el despliegue de la red Starlink de nueva generación.
El propósito principal de Starship es el despliegue de los satélites Starlink V3, mucho más grandes y potentes que los anteriores. Con una masa de 2000 kilogramos cada uno, estos satélites tienen una capacidad de descarga de más de un terabit por segundo, multiplicando por diez el rendimiento actual. Incorporan antenas de matriz de fase más grandes, enlaces láser inter satelitales de hasta 1 Tbps y motores de efecto Hall alimentados por gas argón.
El cronograma estimado prevé que en mayo se realice el estreno del cohete Starship Versión 3 (V3) en la duodécima prueba de vuelo (Flight 12) desde Starbase en Texas. Tras la validación, se iniciarán los primeros lanzamientos operativos para transportar los satélites Starlink V3, cada vuelo agregando 60 Tbps de capacidad a la red global.
