El diputado Esteban Paulón y el Gobierno nacional presentaron proyectos con el mismo objetivo: eliminar una norma de 1974 que establece el padrinazgo presidencial del séptimo hijo.
El diputado de la oposición Esteban Paulón y el oficialismo, a través de Libertad Avanza, coincidieron en presentar iniciativas legislativas que buscan derogar la denominada «Ley del Lobizón», sancionada en 1974. Esta norma establece que el Presidente de la Nación se convierta en padrino del séptimo hijo, varón o mujer, de un matrimonio.
Según información publicada por el diario Clarín, el primer proyecto fue presentado por Paulón en septiembre de 2024, poco después de asumir su banca. El legislador reconoció que en ese momento la propuesta no fue tratada en el Congreso, por lo que decidió reintroducirla.
Por su parte, el oficialismo presentó su iniciativa en octubre de 2024, dentro del paquete de «Ley de derogación de legislación obsoleta» o ‘Ley de hojarasca’. Este proyecto, que tampoco logró tratamiento parlamentario en su momento, fue presentado nuevamente el 25 de marzo de este año, ahora con la firma del ministro coordinador, Manuel Adorni.
En los fundamentos de su proyecto, Paulón detalló que el origen de esta tradición se remonta a 1907, cuando el presidente José Figueroa Alcorta accedió a ser padrino del séptimo hijo varón de una pareja de inmigrantes alemanes. La petición invocaba un ritual de la época de la zarina Catalina «La Grande» de Rusia, donde el padrinazgo imperial otorgaba una «protección mágica» contra la creencia de que el séptimo varón se convertiría en lobizón y la séptima mujer en bruja.
La práctica se formalizó mediante un decreto durante el tercer gobierno de Juan Domingo Perón, estableciendo el padrinazgo para el séptimo hijo varón o la séptima hija mujer por orden cronológico. Posteriormente, durante la gestión de Isabel Perón, se sancionó una ley que garantizaba a los beneficiarios educación gratuita en todos los niveles. En 2009, un decreto de Cristina Kirchner eliminó el requisito de que los hijos fueran consecutivos del mismo sexo.
El diputado Paulón argumentó que la ley «casi no tiene efecto práctico» en la actualidad y tiene pocos beneficiarios. Su proyecto propone mantener los beneficios para quienes ya los perciben, pero extinguirlos progresivamente.
El proyecto del Gobierno coincide en considerar la norma como obsoleta, señalando que la educación pública ya es gratuita en el país y que existe la Asignación Universal por Hijo (AUH) como apoyo económico. La iniciativa oficial también asegura que se respetarán los derechos adquiridos por los actuales beneficiarios.
