Productores de la provincia de Santa Fe enfrentan graves consecuencias por las inundaciones, con mortandad de animales y pedidos de declaración de emergencia. La situación climática también impacta en la cosecha gruesa de la región.
Productores agropecuarios del norte de la provincia de Santa Fe reportan graves perjuicios debido a las inundaciones que afectan alrededor de un millón de hectáreas. La Sociedad Rural de Vera solicitó formalmente la declaración de Emergencia y/o Desastre Hídrico y Agropecuario para el departamento, con el objetivo de acceder a asistencia para los productores damnificados.
Carlos Chamorro, presidente de la entidad, describió la situación como «alarmante», señalando que la zona más afectada son los denominados Bajos Submeridionales, donde se registraron entre 200 y 400 milímetros de lluvia la semana pasada. «El domingo por la noche llovieron 240 milímetros en el Departamento de 9 de Julio, que nos llegaron por el declive natural a nuestros terrenos en los bajos», detalló.
Vera, caracterizada por la ganadería extensiva de cría con un stock de aproximadamente 700.000 cabezas, sufre pérdidas en la condición corporal del rodeo, dificultades en la alimentación, problemas sanitarios y restricciones en el manejo del ganado. Algunos productores han reportado animales muertos. Además, se registran complicaciones logísticas, interrupción de la vacunación antiaftosa y un aumento significativo de los costos operativos.
«Otro problema que tenemos es la poca infraestructura de caminos que tenemos en la región, hay gente aislada y las escuelas no dan clases», añadió Chamorro, quien también expresó preocupación por la posibilidad de un fenómeno de El Niño en los próximos meses.
Paralelamente, el exceso hídrico impacta en la cosecha gruesa de la región. Según informes de la Bolsa de Comercio de Rosario, la recolección se retrasa significativamente, cubriendo solo un 25% del área en la zona núcleo, cuando el promedio para esta fecha es del 55%. Las lluvias recurrentes, la menor radiación y la alta humedad ambiental dificultan el secado de los suelos y amenazan la calidad de los granos, especialmente en el norte y noreste de la región.
En el noreste de la provincia de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, la cosecha avanza de manera despareja, con presencia de granos verdes e impurezas en lotes que previamente sufrieron sequía. En el sudeste de Córdoba, las condiciones de piso son ajustadas y nuevas precipitaciones podrían agravar el escenario, aumentando el riesgo de deterioro de la producción.
