Ubicada en el norte de Chubut, la histórica estancia combina su actividad hotelera con la protección de una reserva natural que alberga miles de pingüinos de Magallanes y otra fauna marina.
En el norte de la provincia de Chubut, a poco más de una hora de Puerto Madryn, se encuentra la Estancia El Pedral, un emblema de Punta Ninfas fundado en 1920. El lugar, que cuenta con una casa de estilo normando, ha pasado por varias manos a lo largo de su historia, pero recientemente ha retornado a una rama de la familia vinculada a la zona desde hace décadas.
Sebastián Stocker, ingeniero agrónomo y actual copropietario junto a su hermano, adquirió el establecimiento en 2025. Stocker tiene una larga conexión con la región, ya que su familia materna es propietaria del campo vecino, Bahía Cracker. Su interés por la conservación de la fauna marina nació al observar el crecimiento de una pingüinera en las costas de la estancia, que comenzó con apenas cuatro parejas en 2008.
En colaboración con especialistas, en 2012 se creó un refugio natural de vida silvestre. Actualmente, de septiembre a abril, la reserva alberga alrededor de 10.000 ejemplares de pingüinos de Magallanes, además de cormoranes, lobos y elefantes marinos.
La casa principal, que funcionó como hotel desde la década de 1990 bajo diferentes administraciones, es ahora gestionada por la familia Stocker. La propuesta hotelera, que opera en temporada, incluye excursiones guiadas a la pingüinera, avistamiento de fauna desde acantilados, visitas al galpón de esquila y caminatas por senderos como el Cañadón del Guanaco o el más corto Cañadón Casimirio.
La historia de la estancia se remonta al vasco Félix Arbeletche, quien construyó la casa para su esposa entre 1920 y 1923. Tras sucesivas generaciones y ventas, la propiedad fue adquirida en 1991 por la abuela de Sebastián Stocker, Rosemarie Reuter. Tras un período bajo administración hotelera externa, la propiedad ha vuelto a manos de una familia con raíces profundas en el territorio, permitiendo integrar la actividad turística con un firme compromiso con la conservación del ecosistema patagónico.
