A casi dos siglos de su publicación, la obra de Emily Brontë sigue inspirando. Presentamos una selección de novelas que comparten su intensidad dramática, personajes complejos o atmósferas góticas.
La novela Cumbres borrascosas, escrita por Emily Brontë y publicada en 1847, se mantiene como un referente de la literatura inglesa. Brontë, quien firmó su obra con el seudónimo masculino Ellis Bell debido a las restricciones sociales de la época, creó una historia que trascendió generaciones. Para quienes ya la han leído, a continuación se presentan cinco recomendaciones literarias que exploran temas similares de pasión, conflicto, misterio y desafío a las convenciones sociales.
1. Jane Eyre, de Charlotte Brontë
Publicada en 1847 bajo el seudónimo Currer Bell, esta novela es una obra fundamental del romanticismo. Narra la vida de Jane Eyre, una huérfana que se convierte en institutriz en la mansión Thornfield, donde conoce al señor Rochester. La trama combina elementos de misterio y una reflexión sobre la moral, la justicia y la búsqueda de independencia de su protagonista en la sociedad victoriana.
2. La inquilina de Wildfell Hall, de Anne Brontë
Esta novela, publicada en 1848, comienza con una carta de Gilbert Markham a su cuñado, donde relata la llegada de Helen Graham, una mujer misteriosa, a la mansión Wildfell Hall. La historia explora el pasado turbulento de Helen, su lucha por la independencia y una crítica directa al matrimonio opresivo, la violencia de género y el alcoholismo, temas audaces para su tiempo.
3. Mi prima Rachel, de Daphne du Maurier
Considerada una maestra del suspense psicológico, Daphne du Maurier publicó esta obra en 1951. La trama sigue a Philip Ashley, un joven huérfano criado por su primo Ambrose. Tras la muerte súbita de este en Italia, donde se había casado con su pariente lejana Rachel, Philip se obsesiona con descubrir la verdadera naturaleza de la viuda, en una atmósfera cargada de duda y tensión.
4. Las amistades peligrosas, de Pierre Choderlos de Laclos
Ambientada en la Francia del siglo XVIII, esta novela epistolar (1782) sigue la alianza de dos aristócratas cínicos, la marquesa de Merteuil y el vizconde de Valmont. Su juego de seducción y manipulación, dirigido a corromper a inocentes, expone la hipocresía y las dobles vidas en una sociedad desigual, manteniendo una intensidad dramática comparable a la de la obra de Brontë.
5. La mujer de blanco, de Wilkie Collins
Publicada por entregas en 1859-1860, esta obra está considerada una de las primeras novelas de misterio. Su trama sigue al profesor Walter Hartright, quien se enamora de Laura, una de sus alumnas prometida a otro hombre. Un encuentro con una misteriosa mujer vestida de blanco desencadena una compleja historia de identidad, engaño y secretos familiares.
