El cultivo de girasol experimenta un crecimiento sostenido en Argentina, impulsado por mejoras en rendimiento y contenido de aceite, posicionándose como una alternativa para diversificar la producción agrícola.
El girasol está recuperando un papel destacado en la agricultura argentina, según el análisis del investigador del INTA San Luis, Jorge Mercau. Durante su participación en el Congreso Argentino de Girasol en Mar del Plata, Mercau destacó el progreso del cultivo: «Es un caso claramente de éxito, ha habido un progreso muy importante en rendimiento y en los últimos años en rendimiento y sobre todo en materia de grasa». Este avance permite mejorar la previsibilidad de precios gracias a bonificaciones por el contenido de aceite.
Uno de los ejes centrales expuestos fue el rol del girasol en la intensificación agrícola. Mercau remarcó que «es un cultivo que tiene unas ventajas muy interesantes» y destacó su capacidad para reducir riesgos productivos: «Es interesante tener girasol junto a otros cultivos como una forma de subir el piso de ingresos de un campo porque diversificas riesgo». Además, explicó que su ciclo corto y rápida profundización radicular permiten ampliar esquemas productivos: «Permite hacer más siembras por año y aumentar la producción, que es algo que Argentina necesita».
En términos de superficie, el investigador recordó que el girasol alcanzó «4 millones de hectáreas en el 99» y que actualmente ronda entre 2 y 3 millones, con estimaciones recientes de «unas 3 millones 200 mil hectáreas». Incluso proyectó un potencial de expansión significativo: «Tranquilamente se puede hacer 6 millones de hectáreas de girasol».
Para Mercau, la adopción del cultivo depende de dos factores centrales: rendimiento y rentabilidad. «Quien toma decisiones puede decir, está todo muy lindo, diversifica, intensifica, pero rinde, no rinde», planteó. En ese sentido, destacó que el girasol puede superar a la soja en determinados ambientes: «Hay ambientes donde supera claramente el rendimiento del cultivo de soja, sobre todo porque aumenta el piso». Sin embargo, aclaró que «no alcanza el mismo techo».
