La actriz y directora revela detalles de la dinámica de trabajo durante la grabación de la serie ‘Girls’, incluyendo episodios de tensión y momentos de apoyo mutuo.
En sus nuevas memorias, ‘Famesick’, Lena Dunham aborda la relación profesional que mantuvo con Adam Driver durante la producción de la serie ‘Girls’, emitida por HBO entre 2012 y 2017. Dunham, quien además de protagonizar la serie ejercía como directora, interpretaba a Hannah Horvath, mientras que Driver daba vida a Adam, el novio de la protagonista.
Según el relato de Dunham, la dinámica entre ambos fue intensa desde el inicio. La actriz recuerda que durante la primera escena de sexo grabada, Driver la movió con brusquedad, lo que generó en ella confusión sobre su rol y autoridad en el set. «No es que me sintiera violada… Pero sentí que algo íntimo, confuso y primitivo se había desatado en una situación que se suponía que yo debía controlar», escribe.
La autora también describe un incidente durante un ensayo de diálogos, donde, tras un olvido de sus líneas, Driver gritó y lanzó una silla contra una pared. Dunham afirma que no reportó el hecho en su momento y que continuaron trabajando juntos, aunque con discusiones frecuentes. «Pensé que la intensidad de su ira hacia mí… era proporcional a la intensidad de nuestra conexión creativa», reflexiona en el libro.
Por otro lado, Dunham destaca momentos de apoyo, como cuando Driver la acompañó durante una semana de ansiedad, yendo a su apartamento todas las noches. Sin embargo, también menciona distanciamientos, como cuando el actor dejó de responder sus llamadas durante tres semanas tras ver el episodio piloto, explicando después que odiaba verse a sí mismo.
La relación, según Dunham, estuvo marcada por una ambivalencia constante, entre la admiración profesional y la dificultad personal. El libro relata que cuando Driver anunció su compromiso matrimonial, Dunham experimentó una sensación de desconsuelo, a pesar de reconocer la naturaleza principalmente laboral de su vínculo.
