jueves, 24 septiembre, 2026

Andrew Huberman, neurocientífico de Stanford, analiza el rol del sodio en la salud

El especialista explica que, para ciertos grupos con presión baja o fatiga crónica, aumentar el consumo de sal puede ser beneficioso, aunque enfatiza la importancia del control médico personalizado.

El neurobiólogo Andrew Huberman, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, dedicó un episodio de su podcast Huberman Lab a detallar el papel del sodio en el cerebro y el organismo. Algunas de sus observaciones matizan la narrativa popular que asocia un mayor consumo de sal exclusivamente con riesgos, al señalar que, para ciertos grupos de personas, aumentar la ingesta de sodio puede ser no solo seguro, sino necesario.

Estudios sobre el tema y organizaciones como la American Heart Association suelen recomendar un límite de sodio, enfatizando que muchas personas consumen por encima de lo aconsejado. La ingesta diaria recomendada para la población general es de 2,3 gramos. Por ello, Huberman aclara que todas las personas deberían conocer su presión arterial. «Necesitas saber si tienes prehipertensión o hipertensión; es una medición absolutamente crucial que tiene un gran impacto en tus resultados de salud inmediatos y a largo plazo», indica. A partir de ese dato, señala, es posible tomar decisiones informadas sobre el estilo de vida y el consumo de sal.

El sodio es necesario para la vida: participa en la conducción nerviosa, la contracción muscular y el equilibrio de líquidos. Huberman explicó que el cerebro dispone de regiones especializadas, como el órgano vasculoso de la lámina terminalis (OVLT), para monitorear los niveles de sal en sangre. Cuando detecta niveles insuficientes o una caída de presión, envía señales hormonales para ajustar la retención de líquidos.

Un ejemplo donde un mayor consumo de sal puede estar indicado ocurre entre personas con trastornos ortostáticos como el síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS). «A las personas con trastornos ortostáticos como el POTS, a menudo se les dice que aumenten su consumo de sal a niveles de 6 a 10 gramos por día, lo que equivale a unos 2,400 a 4,000 miligramos de sodio», precisó Huberman.

Por el contrario, un consumo diario excesivo de sodio puede favorecer un estado de presión más elevada y rigidez arterial, impactando en la circulación cerebral. La evidencia moderna indica que el sodio en exceso puede afectar el endotelio, la capa interna de los vasos, dificultando la vasodilatación.

Finalmente, Huberman alertó sobre los efectos de los alimentos ultraprocesados, que combinan sal y azúcares de forma deliberada, estimulando el consumo excesivo. Aclaró que gran parte del sodio en las dietas occidentales proviene de panificados industriales, fiambres, snacks, salsas y comida rápida. Su recomendación fue seguir una dieta basada en alimentos no procesados, donde el organismo pueda regular con mayor precisión sus necesidades de sodio, y subrayó la importancia de una hidratación adecuada y el control del peso.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Estados Unidos oficializó nuevas restricciones de visa contra el turismo de nacimiento

El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones de visa para solicitantes, intermediarios y proveedores médicos vinculados al turismo de nacimiento. La medida fue anunciada por Marco Rubio.

Ignacio Apolo: su formación con Kartun, la docencia en la EMAD y su vínculo con Juan Francisco Dasso

Ignacio Apolo repasó su formación con Mauricio Kartun, su rol en la EMAD y el trabajo de su exalumno Juan Francisco Dasso en 'El hombre de acero'. Confirmó que prepara su segunda novela.

Vélez apeló el fallo contra Boca y pidió suspender la semifinal de Copa Argentina

Vélez apeló la decisión del Tribunal de Disciplina de la AFA que mantuvo a Boca en la Copa Argentina y solicitó suspender la semifinal entre Boca y Racing.

Roya del sorgo: identifican condiciones ambientales asociadas a una mayor expresión de la enfermedad

Estudio del INTA identifica que temperaturas moderadas y alta humedad relativa favorecen la roya del sorgo, mientras que temperaturas máximas elevadas la reducen.