Una investigación internacional identifica variantes genéticas compartidas que podrían explicar comportamientos emocionales paralelos y la eficacia de esta raza como perro de asistencia.
Los golden retrievers, reconocidos por su carácter afectuoso e inteligencia, son el centro de un nuevo estudio científico que analiza sus similitudes genéticas con los humanos. La investigación, realizada por un equipo internacional de genetistas, comparó miles de muestras de ADN de esta raza con bases de datos genéticas humanas.
Entre los hallazgos más relevantes se identificaron variantes genéticas asociadas a mecanismos neurológicos vinculados con la ansiedad, la sociabilidad y ciertas capacidades cognitivas. Los científicos aclaran que esto no significa que los perros «piensen como humanos», pero sí evidencia «puntos de convergencia evolutiva» derivados de miles de años de convivencia.
Un aspecto destacado es el vínculo entre ansiedad y sociabilidad. En los golden retrievers, ciertos genes que predisponen a la ansiedad también están relacionados con la búsqueda de contacto social, un patrón similar al observado en algunas personas.
Este conocimiento podría transformar el enfoque en el diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros, al considerar componentes genéticos compartidos. Además, los investigadores sugieren que esta raza podría servir como modelo para estudiar trastornos de ansiedad en humanos, debido a sus respuestas biológicas comparables.
Entrenadores y especialistas señalan que el estudio refuerza la observación práctica de que los golden retrievers responden excepcionalmente bien a métodos de refuerzo positivo, donde la recompensa acelera el aprendizaje.
Los científicos anticipan que esta línea de investigación es solo el comienzo y que la interacción genética entre humanos y perros podría revelar más similitudes en áreas como la resolución de problemas y la percepción.
