Una profesional de la salud con permiso de trabajo y solicitud de asilo pendiente fue arrestada por agentes fronterizos en California, generando críticas en el sector médico por su impacto en zonas con escasez de doctores.
Una médica venezolana que trabaja en el sistema de salud del sur de Texas se dirigía a una cita migratoria en California cuando fue abordada por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). A pesar de contar con un permiso de trabajo válido hasta 2030 y un caso de asilo pendiente, fue trasladada a la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según relató su esposo, Milenko Faria, los agentes habrían desestimado sus documentos, argumentando que «ningún documento de Venezuela es válido».
Faria ingresó a Estados Unidos en 2015 solicitando asilo por persecución política en Venezuela. Su esposa, la Dra. Bolívar, se unió a él un año después como beneficiaria derivada de esa solicitud. Tras establecerse en California, la profesional estudió y aprobó los exámenes para obtener su licencia médica en EE.UU., siendo aceptada posteriormente en un programa de residencia en McAllen, Texas. Además de la solicitud de asilo, su empleador había iniciado un trámite para patrocinar su residencia permanente.
La detención provocó una fuerte reacción en la comunidad médica de Texas. Líderes del sistema de salud y colegas de la doctora condenaron el arresto, argumentando que socava la atención en un área ya calificada como desatendida a nivel federal y con escasez de médicos. «Detener a médicos que atienden a poblaciones desfavorecidas es más que una imprudencia: es una crueldad», manifestó el Dr. Francisco Torres, supervisor médico de la región.
El alcalde interino de McAllen, Víctor Haddad, también cuestionó los motivos del arresto, destacando que la Dra. Bolívar «hizo todo correctamente» y es «brillante, dedicada y querida tanto por los pacientes como por el personal». Este caso se produce una semana después de la detención de otro médico venezolano, el Dr. Ezequiel Veliz, en un puesto de control en el sur de Texas. Abogados de inmigración han señalado ambos casos como ejemplos de lo que califican como una aplicación «indiscriminada» de las leyes migratorias.
