Un formato humorístico que se viraliza en redes sociales es creado por usuarios mediante el uso combinado de plataformas de IA para generar imágenes, animaciones y voces sintéticas.
Las herramientas de inteligencia artificial generativa han facilitado la producción de contenidos para redes sociales. Un ejemplo es el formato conocido como «frutas infieles», videos humorísticos donde frutas personificadas protagonizan escenas de celos o discusiones, que se popularizaron en TikTok, Instagram y YouTube.
La creación de estos videos se realiza en varias etapas. Primero, se generan las imágenes de los personajes utilizando plataformas como Midjourney, DALL·E o Stable Diffusion, mediante instrucciones o «prompts» sencillos.
Luego, esas imágenes estáticas se animan con herramientas como Runway ML o Pika, que permiten agregar movimientos básicos para simular gestos y diálogos.
El siguiente paso es agregar voces. Generadores de voz artificial, como ElevenLabs o PlayHT, se emplean para darle tono y personalidad a cada fruta, acentuando el efecto cómico.
Finalmente, todas las piezas se ensamblan en editores de video, como CapCut o Adobe Premiere Pro, donde se unen las escenas, se agregan subtítulos, música y efectos de sonido. El resultado son clips cortos, de entre 15 y 40 segundos, ideales para plataformas de video breve.
Este proceso, que antes requería conocimientos de animación y edición profesional, ahora es accesible desde una computadora o un celular en pocos minutos, lo que explica la proliferación de este contenido en las redes.
