El presidente Donald Trump advirtió sobre posibles ataques a infraestructura iraní, mientras que Irán amenazó con una respuesta que «superaría los límites de la región» y afectaría el suministro energético global.
WASHINGTON.- En el marco de una creciente tensión geopolítica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un severo ultimátum al gobierno de Irán, vinculado a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. A través de su cuenta en Truth Social, Trump declaró que «una civilización entera morirá esta noche», en referencia a las posibles acciones militares estadounidenses contra infraestructura energética y civil iraní si no se alcanza un acuerdo. El mandatario fijó como plazo las 20 horas de Washington de este martes.
Previo a este mensaje, medios estatales iraníes reportaron ataques en la isla de Kharg, un punto clave para la exportación de petróleo de ese país. Funcionarios norteamericanos, citados por The Wall Street Journal, confirmaron posteriormente los ataques a más de 50 objetivos en la zona.
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump detalló la posibilidad de un plan militar para inutilizar puentes y centrales eléctricas de Irán, aunque afirmó que prefería evitar ese escenario y que existían negociaciones en curso. «Después de las 20 de mañana, se quedarán sin puentes, sin centrales eléctricas. Volverán a la Edad de Piedra», señaló.
Por su parte, Irán respondió con duras amenazas. La Guardia Revolucionaria, a través de un comunicado difundido por medios locales, advirtió que su respuesta «se llevará a cabo sin ninguna consideración, privando a Estados Unidos y a sus aliados de petróleo y gas durante años». Además, aseguraron que si el ejército estadounidense «traspasa las líneas rojas», la réplica «superará los límites de la región».
