Dos residentes permanentes en Los Ángeles fueron detenidas y se les revocó su documentación por orden del secretario de Estado Marco Rubio, tras ser acusadas de difundir propaganda y tener lazos con un exgeneral iraní, según informó el gobierno estadounidense.
El gobierno de Estados Unidos informó la detención de dos mujeres que residían en Los Ángeles, California, a quienes se les revocó la green card por orden del secretario de Estado, Marco Rubio. Según las autoridades, las detenidas mantendrían vínculos familiares con un exgeneral de Irán y una de ellas habría publicado mensajes considerados antiestadounidenses.
El Departamento de Estado comunicó que se trata de la sobrina y la sobrina nieta del exgeneral iraní Qasem Soleimani, fallecido en 2020. La mujer mayor fue identificada como Hamideh Soleimani Afshar, arrestada junto a su hija por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según el comunicado oficial, Afshar difundió propaganda iraní y celebró ataques contra soldados e instalaciones militares estadounidenses en Medio Oriente a través de redes sociales, donde también elogió al nuevo líder supremo de Irán y se refirió a EE.UU. como el «gran Satán».
El mensaje oficial sostiene que estos hechos ocurrieron mientras la mujer «disfrutaba de un lujoso estilo de vida en Los Ángeles». Tras revisar las publicaciones, se procedió a la revocación de las green cards y a la detención por parte del ICE. Al esposo de Afshar también se le restringió la entrada al país.
En contraste con la versión estadounidense, desde Irán se negó el vínculo familiar con el exgeneral. Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní afirmó que Afshar y su hija no están relacionadas con el militar, versión que fue respaldada por la hija de Soleimani, Narjes, quien aseguró que los familiares del excomandante nunca vivieron en EE.UU.
Este caso tiene un antecedente reciente: a principios de mes, Rubio revocó la green card de Fatemeh Ardeshir-Larijani, hija de un exfuncionario de seguridad iraní, y de su esposo, quienes ya se encuentran fuera de Estados Unidos con prohibición de ingreso. El gobierno de Donald Trump destacó que estas medidas buscan evitar que EE.UU. sea un «refugio para ciudadanos extranjeros que apoyan regímenes terroristas antiestadounidenses».
