Eduardo Bentancourt fue encontrado sin vida en su departamento. En la escena se hallaron ampollas de propofol y fentanilo, drogas que son objeto de una investigación judicial por su uso extrahospitalario.
El enfermero Eduardo Bentancourt (44) fue hallado muerto el viernes por la tarde en su domicilio del barrio de Palermo, Ciudad de Buenos Aires. Las autoridades encontraron en el lugar ampollas de diversas drogas, entre ellas fentanilo y propofol, junto con jeringas y agujas.
Según informó su hermana, no podía contactarlo desde el 30 de marzo. Al ingresar al inmueble ubicado en Fray Justo Santa María de Oro al 2400, se encontró con el cuerpo sin vida. La policía, tras un llamado al 911, accedió al departamento y encontró al hombre sin signos vitales sentado en una silla del comedor. En un primer recuento se contabilizaron cuatro ampollas abiertas -de fentanilo y midazolam-, una jeringa y una aguja, además de tres teléfonos celulares y guantes de látex.
Bentancourt, oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos, se había recibido en el Instituto de Enfermería María Inés Elizalde y trabajaba como enfermero.
Este hallazgo se produce en el marco de una investigación judicial por el posible uso extrahospitalario de anestésicos potentes. Días atrás trascendió un escándalo que involucra a residentes de medicina y trabajadores de la salud por el robo de propofol y fentanilo para su uso en fiestas privadas, las llamadas «Propo fest».
La red se destapó tras la muerte, en febrero, del anestesiólogo Alejandro Zalazar, también en Palermo, quien habría participado de esas reuniones. En paralelo, el Hospital Italiano radicó una denuncia por faltante de anestésicos. La Justicia investiga el acceso irregular, la sustracción y el consumo de estos medicamentos, que solo pueden utilizarse bajo estrictas condiciones médicas. Según confirmaron las pesquisas, los fármacos hallados en la escena pertenecían al Hospital Italiano.
