Ramón Valentín Osses Garay fue aprehendido esta mañana y luego imputado por tentativa de homicidio. El hecho, ocurrido el 12 de marzo en una avenida céntrica, dejó además a otra persona herida y generó un amplio operativo de seguridad.
En la mañana de este martes, efectivos policiales detuvieron en San Carlos de Bariloche a Ramón Valentín Osses Garay, uno de los dos individuos que se encontraban prófugos por el tiroteo ocurrido el pasado 12 de marzo en la Avenida de los Pioneros, donde resultó herido un adolescente de 14 años. Horas después de su aprehensión, fue imputado formalmente por el delito de tentativa de homicidio simple y se le dictó prisión preventiva hasta el 20 de julio.
Según la acusación fiscal, Osses Garay viajaba como acompañante en un Honda City conducido por Franco Nahuelpan –quien ya fue imputado días atrás por su participación necesaria– y fue quien realizó los disparos desde el vehículo. Tanto Osses Garay como Tomás Nahuelpan, otro ocupante del auto que permanece prófugo, habían cortado las tobilleras electrónicas que portaban para facilitar su fuga.
La causa judicial se inició luego de que el estudiante, quien había salido del colegio y esperaba el colectivo, recibiera un balazo en el abdomen al quedar en la línea de fuego. El joven fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Zonal Ramón Carrillo y su evolución es favorable. El hecho, ocurrido a las 17:30 en una zona de alto tránsito y con presencia de establecimientos educativos, generó alarma en la comunidad.
De acuerdo con la investigación, el objetivo de los disparos era Agustín Santoro, quien había recibido amenazas de muerte días previos. Santoro declaró que circulaba en su camioneta por la avenida cuando el Honda City se le puso a la par, invadiendo el carril contrario, y desde allí se efectuaron al menos ocho disparos contra su vehículo. Además del adolescente, resultó lesionada otra persona que transitaba por el lugar.
La detención de Osses Garay se concretó en un domicilio del barrio San Francisco IV, durante un allanamiento realizado por la Comisaría 27ª con intervención del Cuerpo de Investigaciones Judiciales y el apoyo del Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (Coer) de la Policía de Río Negro. En el procedimiento también se demoró a un hombre por presunto encubrimiento y se secuestraron marihuana, cocaína y un cartucho calibre 9 milímetros que será peritado para establecer su vinculación con el tiroteo.
La Fiscalía destacó que la acción de Osses Garay generó un riesgo concreto para todas las personas presentes, tanto en los vehículos como transeúntes, al tratarse de una zona muy concurrida en horario vespertino. El juez de Garantías, al formular los cargos, consideró el peligro de fuga del imputado, quien había permanecido prófugo durante 19 días.
El gobernador Alberto Weretilneck resaltó el trabajo coordinado entre el Ministerio Público Fiscal y la Policía, y afirmó: «No podemos admitir bajo ningún punto de vista la impunidad de personas disparando en cualquier circunstancia, en cualquier lugar y en cualquier momento».
Desde mediados de marzo, el incidente motivó un amplio operativo de control en accesos estratégicos, la terminal de colectivos y puntos de alto tránsito de Bariloche, El Bolsón, El Foyel y Dina Huapi, focalizado en la identificación de vehículos y personas.
En la imputación de Franco Nahuelpan, las fiscales Betiana Cendón y Silvia Paolini sostuvieron que el acusado «prestó una colaboración esencial para la concreción del ataque al posicionar el vehículo junto a la camioneta desde donde se efectuaron los disparos». Fue imputado por su participación necesaria en cuatro tentativas de homicidio, agravadas por el uso de arma de fuego. La acusación se basó en testimonios, registros de cámaras de seguridad, informes de criminalística, el parte médico del menor y datos de geolocalización.
