Una nueva directriz de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) excluye a los titulares de green card de los préstamos con garantía federal, lo que podría afectar a miles de pequeños negocios liderados por migrantes, especialmente en estados como California.
Desde el 1° de marzo, los migrantes con residencia permanente legal (green card) en Estados Unidos ya no pueden acceder a préstamos respaldados por la Administración de Pequeñas Empresas (SBA). La nueva normativa establece que el 100% de los propietarios directos e indirectos de una empresa solicitante deben ser ciudadanos o nacionales estadounidenses con residencia principal en el país.
La modificación elimina una regla anterior que toleraba hasta un 5% de propiedad extranjera o no elegible. Esto implica que un negocio con un dueño o socio titular de una green card ya no podrá recibir préstamos bajo garantía de la SBA, incluso si la empresa opera, paga impuestos y genera empleo dentro de EE.UU. La restricción alcanza tanto a los préstamos directos de la agencia como a aquellos otorgados por bancos o entidades privadas que cuentan con su respaldo federal.
«La SBA tiene una capacidad de préstamo limitada», afirmó Maggie Clemmons, portavoz de la agencia, al medio Cal Matters. «El cambio en las reglas busca ayudar a garantizar que más ciudadanos estadounidenses tengan acceso a los fondos que anteriormente se otorgaban a no ciudadanos», indicó.
El efecto puede sentirse con más fuerza en estados como California, donde la población inmigrante y el número de pequeñas empresas tienen un peso central en la economía local. Según estimaciones de Cal Matters, la decisión podría afectar a unos 220 mil propietarios con residencia permanente en ese estado.
Organizaciones que trabajan con pequeños negocios advierten que la falta de acceso a estos préstamos puede complicar la apertura, expansión o sostenimiento de comercios como restaurantes, guarderías o empresas de transporte. «Lo más importante para nosotros es comprender que esta decisión… es realmente perjudicial para la economía estadounidense», señaló Carolina Martínez, directora ejecutiva de Cameo Network.
Especialistas expresan preocupación por el posible traslado de estos emprendedores hacia prestamistas con condiciones menos favorables, como tasas elevadas. Durante la pandemia, este tipo de financiamiento fue utilizado por miles de pequeñas empresas para sostener operaciones.
Aunque la nueva política bloquea el acceso a la SBA, todavía existen otras vías de financiamiento, como las Instituciones Financieras de Desarrollo Comunitario (CDFI), algunos programas estatales y líneas de crédito privadas. En California, se menciona el programa de garantía para pequeñas empresas del IBank. El problema, según referentes del sector, es que estas alternativas suelen estar más dispersas y requieren mayor orientación.
