La victoria por 2-1 ante Mauritania en La Bombonera no dejó conformes a los protagonistas de la Selección Argentina. Más allá del resultado, el rendimiento colectivo generó una profunda autocrítica, expresada con particular crudeza por el arquero Emiliano «Dibu» Martínez.
Una evaluación sin concesiones
Consultado en la zona mixta sobre la suspensión del partido ante España por la Finalissima, el guardameta del Aston Villa fue directo. «Menos mal, si la jugábamos así, la perdíamos», afirmó, dejando en claro que el nivel exhibido contra el combinado africano hubiera sido insuficiente frente a un rival de la talla del campeón europeo.
Falta de intensidad y convicción
Martínez amplió su diagnóstico con un tono de evidente enojo. «Nos llegaron demasiado. Al rival no lo conocíamos mucho, ellos se jugaron la vida, pero hay que tener un poquito más de corazón», señaló. Para el marplatense, la jerarquía del oponente no justifica una merma en la actitud. «Faltó intensidad, faltó solidez y faltó convicción. Cuando jugamos con la camiseta de la Selección hay que hacerlo mucho mejor», sentenció.
El contexto del partido amistoso
El arquero también analizó los factores que pudieron influir en el pobre desempeño del equipo. Sugirió que el carácter no oficial del encuentro pudo haber afectado la concentración y generado temor a lesiones. «Quizá hubo un poco menos de intensidad por el miedo a una lesión, pero para los que estamos hay que hacerlo mejor», reconoció, sin que ello sirviera como justificación en su evaluación.
Un llamado a la mejora inmediata
Las palabras de «Dibu» Martínez resonaron como un llamado de atención interno. Su mensaje subraya que el estándar exigido para defender la camiseta argentina debe ser máximo, independientemente del rival o la competencia. Esta franqueza, compartida también por el entrenador Lionel Scaloni en sus declaraciones, marca un claro camino de trabajo de cara a los próximos compromisos de la selección mundial campeona.
