En un panorama mediático transformado por la digitalización y la economía de creadores, las redacciones enfrentan una disyuntiva: adaptarse o quedar rezagadas. Adriana Lacy, consultora estratégica, docente y fundadora de Field Nine Group, analiza este escenario con una premisa clara: la excelencia en los contenidos es un piso necesario, pero deja de ser el techo para garantizar la sostenibilidad y la conexión con el público.
Un cambio de paradigma: de la intuición a la intención
Lacy, cuya trayectoria incluye roles en medios como Axios, Los Angeles Times y The New York Times, y que fue reconocida en la lista Forbes 30 Under 30, identifica un problema de raíz. «Muchas organizaciones aún operan con lógicas diseñadas para cuando eran la única voz disponible», explica. Su propuesta es abandonar la improvisación y comenzar a «construir con intención», un proceso que requiere marcos de trabajo adaptados a un ecosistema nativo de plataformas y centrado en la audiencia.
El error persistente: la audiencia como número
Según la especialista, el mayor equívoco al intentar construir comunidad digital es cuantificar el vínculo. «Se persiguen páginas vistas o impresiones en redes sin entender quiénes son esas personas, qué necesitan o cómo lograr que vuelvan», señala. Para Lacy, construir audiencia significa generar valor consistente para un grupo específico, transformando lectores ocasionales en leales mediante herramientas como newsletters y vínculos directos que van más allá del algoritmo.
Pensamiento de producto: más que una palabra de moda
La adopción genuina de esta metodología marca la diferencia entre las redacciones que evolucionan y las que se estancan. «No se trata solo de contratar a una persona de producto y aislarla», aclara Lacy. El pensamiento de producto real implica que toda la organización comprenda a su público, cómo consume contenido y qué problema resuelve el medio. Esto cambia la pregunta fundamental de «¿qué historia debemos escribir?» a «¿qué necesita saber nuestra audiencia y cuál es el mejor formato para entregárselo?».
Fin de una falsa dicotomía: datos e integridad editorial
Lacy descarta el conflicto tradicional entre métricas y valores periodísticos. «Los datos no te dicen qué cubrir, sino cómo entregar mejor lo que cubrís», afirma. Para ella, entender que la audiencia puede conectar más con una narrativa visual que con un texto extenso no es una traición, sino una muestra de inteligencia en el oficio. Pronostica que, en los próximos cinco años, la alfabetización en datos será una habilidad básica para cualquier periodista.
Habilidades para el periodista del presente
Frente a este contexto, Lacy destaca dos competencias esenciales para las nuevas generaciones. La primera es pensar en la audiencia de manera integral: saber para quién se escribe y cómo ese contenido será descubierto. La segunda es desarrollar autenticidad y tono, ya que el público joven detecta rápidamente el lenguaje corporativo y busca voces reales con perspectiva. A través de su iniciativa Journalism Mentors, Lacy trabaja precisamente en impulsar estos perfiles en los inicios de sus carreras.
Su conclusión es contundente: el futuro pertenece a los medios que logren conciliar la rigurosidad informativa con una estrategia de producto sólida y una relación auténtica con su comunidad. El desafío, insiste, no está en la tecnología disponible, sino en la voluntad de cambiar la cultura dentro de las redacciones.
