En un clima de evidente tensión, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retornó este miércoles al atril de la Casa Rosada para una conferencia de prensa que puso en evidencia el desgaste personal y político que le generan las investigaciones por sus viajes privados. El funcionario, quien no comparecía desde mediados de febrero, mostró un perfil a la defensiva y culminó el encuentro de forma abrupta ante consultas específicas sobre facturas pendientes.
El respaldo oficial y las preguntas sin respuesta
Fuentes gubernamentales de alto nivel aseguran que Adorni cuenta con el apoyo «indeclinable» del presidente Javier Milei y de su hermana, Karina Milei, secretaria General de la Presidencia. Sin embargo, este respaldo no le evitó tener que someterse a un intenso entrenamiento mediático, con asesoría del equipo del asesor presidencial Santiago Caputo, para afrontar el interrogatorio periodístico.
Durante la conferencia, Adorni se definió como «uno más de este gobierno que recibe operaciones políticas» y aseguró no querer obstruir a la Justicia. No obstante, evitó dar precisiones sobre la propiedad de sus bienes y, crucialmente, sobre quién pagó los pasajes de un viaje privado a Punta del Este que realizó con su familia.
Las fisuras internas y el rol del nuevo ministro
Mientras algunos ministros salieron en su defensa con argumentos genéricos, dentro del espectro libertario han surgido voces críticas. El biógrafo presidencial Nicolás Márquez sugirió públicamente que Adorni «perjudica hoy al Presidente y debería dar un paso al costado». En paralelo, un funcionario anónimo advirtió sobre la influencia de Karina Milei en las decisiones de gabinete, en el contexto del caso Libra.
Una reunión estratégica
En medio de esta crisis, el presidente Milei dedicó tiempo, junto a su hermana, a una extensa reunión con el flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. El magistrado bonaerense, cuya designación contó con el aval de la Corte Suprema, fue convocado para escuchar las inquietudes del Ejecutivo sobre una posible reforma del Código Penal, en una señal de la agenda judicial que busca impulsar el Gobierno.
El futuro político en juego
La situación de Adorni parece haber sepultado, al menos por ahora, cualquier proyección que lo ubicaba como potencial candidato a Jefe de Gobierno porteño. Mientras tanto, otros nombres fuertes del Gabinete, como Diego Santilli y Sandra Pettovello, se mantienen al margen del conflicto, enfocados en sus respectivas carteras y proyectos políticos personales, según allegados.
La demostración física de apoyo incluyó la aparición de un vehículo oficial frente al domicilio familiar en Caballito, buscando desmentir versiones periodísticas que ubicaban una de sus residencias en otros barrios. La crisis, que combina el desgaste mediático con cuatro causas judiciales abiertas, marca un punto de inflexión en la gestión del principal vocero del Gobierno.
