En una jornada de emociones encontradas, el tricampeón mundial de Fórmula 1, Max Verstappen, cumplió un objetivo personal al competir en el legendario circuito de Nürburgring, aunque el resultado final quedó empañado por una sanción. La carrera, celebrada el pasado 21 de marzo, formaba parte de los requisitos para que el piloto pueda participar en las prestigiosas 24 Horas de Nürburgring en 2026.
Un debut soñado que terminó en sanción
El equipo, denominado Mercedes AMG Team Verstappen Racing, había sido el más rápido desde la clasificación, consiguiendo la pole position. Durante la carrera de 4 horas, el trío de pilotos manejó el Mercedes AMG GT3 con autoridad, cruzando la línea de meta con una ventaja de casi un minuto sobre el segundo clasificado. Sin embargo, la celebración fue breve. La organización técnica a cargo, Winward Racing, incurrió en una violación del reglamento al utilizar siete juegos de neumáticos (28 unidades) en lugar de los seis permitidos (24). Este error llevó a la descalificación inmediata del equipo.
La estrategia detrás de la participación
La presencia de Verstappen en esta competencia no fue casual. Requería completar al menos una carrera previa para obtener la licencia que le permita disputar las 24 Horas de Nürburgring el próximo año. Dado que las fechas de la NLS suelen superponerse con el calendario de la F1, se realizó una gestión especial. Los directivos de Mercedes, Toto Wolff y Ola Källenius, solicitaron a los organizadores un cambio en el calendario, el cual fue aceptado, ubicando una fecha en la ventana libre entre los Grandes Premios de China y Japón.
Un camino hacia las 24 Horas
El interés de Verstappen por las carreras de resistencia en el ‘Infierno Verde’ es conocido. En 2025, inició su proceso de habilitación, llegando a competir inicialmente bajo un seudónimo. Su victoria posterior al volante de un Ferrari 296 GT3 llamó la atención de Toto Wolff, quien vio una oportunidad para fortalecer los lazos con el piloto. El acuerdo, firmado en diciembre, no solo le dio a Verstappen un asiento en un Mercedes para la NLS, sino que también rebautizó al equipo con su nombre.
Consecuencias del fallo y futuro
Tras la descalificación, el triunfo oficial recayó en el BMW M4 GT3 del equipo Rowe Racing. A pesar de la frustración, para Verstappen y su equipo la carrera sirvió como una valiosa prueba de rendimiento y una confirmación del potencial del coche de cara al objetivo principal: las 24 Horas de 2026. La cancelación de algunas fechas de la F1 para esta temporada podría incluso abrir la puerta a que el neerlandés participe en más rondas de la NLS como preparación.
Este episodio mezcla el éxito deportivo en la pista con la crudeza de la normativa técnica, dejando en claro que, incluso para una estrella de la talla de Verstappen, las reglas son iguales para todos. Su incursión en el mundo de la resistencia sigue generando expectativa sobre sus movimientos futuros, tanto en la NLS como en la máxima categoría del automovilismo.
