La goleada 5-0 ante Lanús no fue una derrota más: terminó de detonar una crisis que enNewell’s venía acumulando tensión desde hace semanas. Con el equipo cada vez más comprometido en la pelea por la permanencia, el cimbronazo deportivo tuvo un correlato inmediato en la estructura dirigencial, donde comenzaron a llover las primeras renuncias a apenas tres meses de iniciada la gestión.
El primero en dar un paso al costado fue Roberto Sensini, quien presentó su renuncia como director deportivo ni bien finalizó el partido en La Fortaleza. La decisión, que fue oficializada por el club a través de un comunicado en sus redes sociales, buscó descomprimir un clima interno cada vez más pesado. Sin embargo, puertas adentro saben que el efecto es limitado: el problema excede nombres propios y atraviesa de lleno al presente futbolístico.
El Club Atlético Newell’s Old Boys informa que Roberto Sensini ha dejado de ser el director deportivo de la institución tras presentar su renuncia. pic.twitter.com/FfDiqEEvDa
— Newell’s Old Boys (@Newells) March 18, 2026
Detrás de Sensini también se alejó Fernando Bacci, secretario técnico y uno de los hombres que había asumido junto al presidente Ignacio Boero en este nuevo ciclo. Su salida profundiza el vacío en el área deportiva y deja a la dirigencia ante la necesidad urgente de rearmar una estructura clave en medio de la tormenta.
Las dos renuncias no hacen más que reflejar el delicado momento que atraviesa la Lepra. Sin respuestas dentro de la cancha y con un funcionamiento que no encuentra piso, el equipo se hunde en la tabla y empieza a mirar con preocupación la zona roja. Cada partido que pasa aumenta la presión y reduce el margen de error.
Ahora, el desafío para la conducción será doble: reordenar el frente interno y, al mismo tiempo, intentar torcer un rumbo futbolístico que hoy parece no tener salida clara.
