miércoles, 25 febrero, 2026

Roberto Cachanosky: «Quienes pasaron sus dólares a pesos en intereses ganaron en los dos años de Milei 80% en dólares»

El presidente Javier Milei aplicó un esquema de bandas cambiarias y crawling peg del 1% mensual, fortaleciendo el peso un 4-5% en febrero pese a las tensiones del mercado, mientras el dólar cerró el mes con una caída del 5%, su nivel más bajo desde septiembre de 2025. Aun así, el economista Roberto Cachanosky advirtió con escepticismo en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190): «Quienes pasaron sus dólares a pesos en intereses ganaron en los dos años de Milei 80% en dólares«, cuestionando la sostenibilidad del actual modelo económico y señalando los riesgos de atraso cambiario y desequilibrio entre salarios y costos de vida.

El economista, escritor y conferencista argentino, Roberto Cachanosky, es un conocido por sus opiniones sobre economía, finanzas y política. Se destaca por su postura liberal-conservadora, y es frecuente invitado en radios, televisión y congresos para hablar sobre inflación, tipo de cambio, inversión y economía argentina. A la par, es autor de varios libros sobre economía y finanzas personales.

¿Te sorprendió el dato de ayer del EMAE, más 4,4 de aumento, o crees que era esperable por el arrastre de 2024 y por el crecimiento de sectores como la energía, la minería, los sectores financieros o el campo?

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Si te fijas, hay un crecimiento muy fuerte en el desestacionalizado en agricultura, sí, 30 y pico daba en el total de punta a punta en el año.

Y en el desestacionalizado, en el punta a punta, te da muchísimo, muy alto. Ahora no tengo, la verdad, no tengo los números acá. Pero también intermediación financiera te da muy alto, minas y carteras. Después ves muchos sectores con muy bajo crecimiento. O sea, ves una actividad muy dispar, en que hay sectores que crecen fuerte y otros sectores que casi no crecen.

Así que todavía no descorcharía champán en términos de actividad económica. No es el único indicador que hay que mirar. Además, déjame poner un punto de interrogación: ese cambio que hubo en el INDEC, donde se fue Marco Lavagna, vino este otro que no me acuerdo cómo se llama, y que los indicadores empiecen a dar fantástico. Me suena raro, pero esperemos, esperemos, esperemos.

En la columna al comienzo del programa también mencionábamos los pronósticos hacia 2026. A pesar de que quedaría un arrastre de 2%, menor al del período 2024-2025, distintos analistas estimaban un crecimiento moderado de no más del 3%, dado que los salarios están estancados o a la baja, el consumo se mantiene débil y los sectores que traccionan el crecimiento son apenas tres o cuatro, mientras que el resto, tanto la producción local como el consumo, continúa en caída. ¿Cuál es tu propia prospectiva de cómo va a terminar 2025 y cómo prevés que cerrará 2026?

Mira, a mí me da la sensación de que hay varios factores que impiden que tengamos una explosión de crecimiento o algo parecido.

Por empezar, el tipo de cambio atrasado y las altísimas tasas de interés. El otro día estaba comprando algo online, no voy a decir la empresa, pero bueno, todos sabemos cuál es. Y en realidad, no sé si era la empresa o el vendedor, pero te dan la opción de comprar en cuotas. Por curiosidad, iba a comprar en contado y decidí ver cuánto costaban dos cuotas.

¿Sabés cuánto era la tasa efectiva, hermano? 481%. Son tasas disparatadas. Con ese tipo de tasas de interés, no podés pensar que la economía pueda crecer o que haya inversión, salvo en algunos sectores en particular.

El consumo, en cambio, lo vas a tener. Fijate que los salarios reales del sector privado respecto a noviembre de 2023 están levemente por debajo de noviembre de 2022, es decir, no se recuperan. Los salarios del sector público, en cambio, están bastante por debajo, más o menos ocho o nueve puntos por debajo de noviembre de 2023.

En inversiones, vas a ver movimiento en petróleo, energía, minería y algunas otras áreas particulares, pero los datos muestran una caída importante en la cantidad de empresas en actividad. Si mirás los datos de ARCA o de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, la caída es muy grande. En las ART ahora aparecen 21.000 empresas menos. Eso significa, según la cuenta, 10.500 menos por año, 875 menos por mes y 40 menos por día. Si tomamos dimensión de estos números, se entiende la magnitud de la situación.

Cuando uno va a las plataformas, a las tarjetas de crédito, a todas estas formas de endeudamiento que no rigen las normas de encaje, no existen las normas de cuidado en la medición de riesgo ni en los procesos para ser sujeto de crédito, sino que son automáticas. Uno aprieta un botón y automáticamente le refinancian pagando el 10% o el 15% de la tarjeta, el 85% restante. La gran mayoría de la gente no tiene la cultura financiera que tenés vos, que hace el cálculo de que a lo mejor hay una tasa implícita mensual del 15%. Y no se da cuenta de que eso termina siendo algo imposible a lo largo del período de pago, o sea, que duplica el valor de lo que compra en muy pocos meses. ¿No requeriría algún tipo de regulación?

Una cosa es que te cobren el 80% y otra que te cobren el 200%, como mucha gente termina pagando con las tarjetas de crédito.

Yo recuerdo que viví en Brasil cuando se gestionó la nueva Constitución y había toda una discusión: Brasil decía que la tasa real de interés no podía ser más de 12% anual, algo que ninguna constitución puede plantearse porque cambian las épocas, cambian los porcentajes, pero en el fondo existía la vieja idea, incluso de la religión cristiana respecto de la usura.

Hasta qué punto es legítimo y hasta qué punto el Estado tendría que regular de alguna manera. De hecho, hay varios proyectos en el Congreso respecto de la deuda de las personas. Está clarísimo que el endeudamiento salta mes a mes; claramente ahí va a haber un problema en algún momento, una especie de choque contra la realidad. En Brasil se llama inadimplencia. Aquí sería morosidad.

Y, mirando las tarjetas de crédito, porque a veces me olvido de los números, pero lo miro todo el tiempo, en el caso de la morosidad en los bancos, tenés una tarjeta de un banco, tenés que pagar a fin de mes y no pagás. Pasó del 2,5% al 8,8%, o al 9,3% de la cartera de los bancos en diciembre. Eso es lo que directamente no pagan. En empresa personal también se disparó al 10%, cosas por el estilo. Y si mirás las empresas, también crece, pero menos, en menor intensidad. Bueno, obviamente hay otro manejo.

Ahora, no los que no pagan la tarjeta, que son ese 8 o 9%, sino los que solamente pagan el mínimo de la tarjeta, intuyo intuitivamente que los porcentajes se multiplican, que un gran porcentaje se está financiando con la tarjeta de crédito.

Obvio, eso quiere decir que la gente está comprando en el supermercado, por decir algo, la comida, y la está pagando en cuotas o no la puede pagar toda a fin de mes, porque en última instancia sería algo parecido a eso. Está bien, podés comprar otras cosas con la tarjeta de crédito, sin ninguna duda. O sea, con una tasa en dólares de a lo mejor del 50%, algo insustentable a largo plazo. Algo me hace suponer allí que encuentro, de hecho, creo que los últimos dos meses el atraso fue 12%, o sea, la inflación en dólares fue 12%.

Mirá hasta dónde sigue el fanatismo del actual gobierno que uno de los seguidores incondicionales del gobierno ponía un posteo en Twitter el otro día. Dice: “El que apostó al peso, o sea, vendió dólares, compró pesos y con los pesos se colocó a tasa desde que empezó Milei hasta ahora, ganó el 88% en dólares. Pon eso”. Digo, ese sería el mejor argumento para demostrar que fue un fracaso.

Pues 88% en 2 años. Como es tasa compuesta, te da 37%, 37% anual.

Ahora, si te da un 37% anual en dólares, mi pregunta es: si el banco me paga el 37, el equivalente al 37% anual en dólares, y suponete que te lo presta vos, te lo tiene que prestar a más. ¿Qué actividad estás haciendo vos como para poder pagar eso?

Por eso, a ver, somos la misma generación, vivimos los mismos períodos, y esto ya lo vimos: apostar, hacer el carry trade, te subo la tasa y te armo un rulo financiero para que hagas tasa, no te vayas el dólar, hasta que un día alguien, por cualquier razón, decide realizar la ganancia, otro va y es la puerta 12, y vuela todo. Entonces, a mí me parece que no estamos en una situación tan diferente a lo que fue la tableta cambiaria de Martínez de Hoz, lo que fue el plan Primavera o los dos primeros años de Cambiemos.

La pregunta es: ¿por qué va a terminar distinta la película ahora? Además, ¿cuán consistente es esa política financiera que hace el Estado con la actividad proactiva? No podés. Si vas a pedir un crédito para consumir, te van a matar.

Las economías crecen, en general, en el mundo, porque hay mercados de capitales grandes a tasas muy bajas. La gente consume con crédito, invierte en las empresas con crédito porque son créditos pagables. Acá no son créditos pagables. Esto está hecho. Es lo mismo que hizo Juntos por el Cambio al principio de los primeros dos años. ¿Qué hacía? Emitía pesos para comprar dólares.

Sí, los ponían, pero esos pesos impactaban en la inflación. Entonces, ¿qué hacían? Los sacaban de circulación colocándolos. Ahora, ¿qué hacen? Emiten pesos y esos pesos los retira el Tesoro, colocando otro tipo de bonos, de caps, BONCAPs, lo que sea. Pero, en última instancia, es lo mismo: estás acumulando un cuasi fiscal, no en el Banco Central, sino en el Tesoro.

¿Lo escuchaste a Cavallo diciendo que no tendrían que tener temor de emitir pesos sin retirarlos del mercado para monetizar la economía y, al mismo tiempo, decir que es necesaria una convertibilidad lo antes posible?

Sí, lo escuché. A ver, lo de emitir hay que verlo, porque si no hay aumento en la demanda de moneda, se te va a disparar la inflación de vuelta y eso sería un problema. Así que eso es para el debate.

Lo de la convertibilidad… en realidad, no me parece que esté pensando en la convertibilidad que él implementó del uno a uno en su momento, sino que está diciendo: “Bueno, que la gente use una moneda, use la otra”, porque, en realidad, confundió ahí; yo vi la entrevista. Y él dice: “Bueno, que la gente pueda usar el peso o el dólar como se dé la gana y que la moneda sea convertible”.

Convertibilidad es otra cosa, caja de conversión, pero más o menos entendí lo que él está diciendo. Pongan competencia de moneda, den curso legal al dólar y que la gente haga las transacciones en la moneda que se dé la gana.

O sea, bimonetaridad, por ejemplo, aquello que planteaba en su momento Melconian.

Exacto. Que yo en algún momento lo hablé con Tomás Liendo, que fue secretario legal y técnico de Cavallo, y le pregunté: “Che, ¿es muy complicado hacer eso?” Y me dijo: “No, hay que cambiar un artículo solo del código”. En ese momento era el código comercial, ahora no es el civil y comercial. Pero bueno, hay que cambiar un artículo básicamente, de manera que sí requiere pasar por el Congreso porque es una ley, pero no creo que sea algo tan complicado de aprobar, ¿cierto?

Te entiendo.

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Si yo estoy de acuerdo con Cavallo en el tema de quitarle el curso forzoso al peso o darle curso legal al dólar, creés que la gente transaccione la moneda que quiere. Y si da para el debate emitir, porque no sé si aumenta o no aumenta, vamos a tener otro problema.

MV/ff

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