«En estos casos, el tiempo es necesario«. Así concluye el mensaje que Romina Gaetani dejó en sus redes sociales en la madrugada del domingo, cuando pasaron apenas tres semanas de una noche límite, cuando denunció a su pareja, el empresario Luis Cavanagh, por violencia de género.
Desde entonces, aun cuadno todavía son pocos días, mucho ha pasado. Por caso, la semana pasada la Justicia realizó un allanamiento en la casa de Cavanagh en un country de zona norte, allí donde habría atacado a Romina, según la denuncia de la actriz.
Durante el operativo se encontraron cartuchos de la pistola 9 mm que posee el empresario y distintos elementos de limpieza. Sin embargo, no se halló el arma. Esta circunstancia no pasó inadvertida para los investigadores, todavía más teniendo en cuenta que, de acuero a un informe del Centro de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal, Gaetani se encuentra en “alto riesgo”.
«Si lo vivido sirve para seguir exponiendo lo que significa la violencia de género, agradezco a los medios de comunicación por el acompañamiento y el respeto con el que trataron el tema», escribió Romina en su posteo de estas horas. Pese a ese reconocimiento a la cobertura del caso, advirtió: «Lo que hace la exposición es intensificar el dolor, no solo el mío, sino también el de nuestras familias«.
Además, aclaró: «Espero sepan comprender, aún no puedo hablar«. Cerró entonces con la necesidad de que el tiempo transcurra para poder sanar. Y también, para que se aclare lo ocurrido aquella noche en la casa de Cavanagh.
En la declaración que le tomaron en el hospital, adonde fue internada por las lesiones sufridas, Romina Gaetani había relatado, respecto al detonante de la agresión de Luis Cavanagh: «Llegué a la casa de mi novio, me agarró el teléfono, lo revisa, encuentra cosas viejas y me empieza a reclamar”. No obstante, no explica puntualmente el acto físico que el empresario habría ejercido sobre ella.
