Plantas paradas y recortes de puestos de trabajo: un día de malas noticias para la industria automotriz

El sector automotor tuvo hoy un día de malas noticias vinculadas con la caída de la actividad y los problemas remanentes de la crisis de los dólares que dejó el último gobierno. Al anuncio de General Motors de que frenará la producción desde mañana miércoles y hasta el 14 de abril por falta de piezas del exterior se sumó primero un plan de retiros voluntarios en Toyota y ahora un recorte de operarios en Renault, que no renovará contratos en su fábrica de Córdoba por la baja en las ventas que sufre el mercado interno.

Temprano a la mañana, General Motors informó que volverá a parar desde este miércoles 27 de marzo y hasta el 14 de abril su planta de la localidad de Alvear, Santa Fe, por falta de suministro de piezas de proveedores afectados por sus pagos al exterior. La situación reedita lo ocurrido entre fines de diciembre y principios de marzo, cuando la fábrica permaneció cerrada por el conflicto de las deudas de autopartistas con sus proveedores externos, un problema que afectó a todo el sector.

“GM Argentina informa que, a partir del 27 de marzo y hasta el 14 de abril, suspenderá la producción en su planta de Alvear, provincia de Santa Fe, por inconvenientes con el suministro de piezas de proveedores afectados con los pagos al exterior”, señaló la comunicación difundida por la automotriz. GM fabrica en Santa Fe su SUV Chevrolet Tracker, único modelo que quedó en la planta tras la discontinuación del sedán Cruze a fines de diciembre.

Luego fue la confirmación de Toyota de que abrirá un plan de 400 retiros voluntarios para su personal de convenio (afiliado al sindicato de mecánicos Smata) debido a la reducción en su nivel de producción proyectado para este año. La automotriz japonesa planea fabricar en su planta de Zárate 160.000 unidades de su pick up Hilux y el SUV SW4, por debajo del récord histórico de 182.000 alcanzado en 2023.

La reducción en el nivel de producción para este año se debe a un recorte en las proyecciones de exportación a algunos mercados de la región, según explicó el mes pasado el presidente de la filial local, Gustavo Salinas. Toyota emplea a unas 8000 personas y es la principal productora y exportadora del sector.

General Motors produce en su planta de Santa Fe el Chevrolet Tracker

La planta de Toyota sigue produciendo en tres turnos, las 24 horas, para alcanzar las 160.000 unidades proyectadas para este año, a razón de una unidad cada 95 segundos en este momento. En febrero, inauguró una nueva nave para el ensamblaje del utilitario Hiace, que empezó a hacerse en el país.

Más tarde, fue el turno de Renault, que también comunicó un recorte de personal debido a la caída del nivel de actividad. “Desde finales del año pasado, el mercado argentino ha experimentado una caída significativa en los niveles de patentamientos, con una reducción acumulada cercana al 30% hasta el momento. Este declive ha tenido un impacto directo en el plan de producción de nuestra Fábrica Santa Isabel, cuyo volumen depende estrictamente de la demanda y cuya producción está mayormente destinada al mercado interno. Por ese motivo, nos vemos obligados a reorganizar la estructura de nuestra actividad industrial”, señalaron desde la filial local de la automotriz francesa.

Según indicaron voceros de la compañía, Renault no renovará 270 contratos de operarios en su planta de Santa Isabel por el recorte previsto en la producción, una derivación de la caída en los patentamientos en el mercado interno. La automotriz produce en Córdoba los modelos Kangoo, Stepway, Sandero y Logan, y en la línea de pick ups, las Renault Alaskan y Nissan Frontier. Todos están orientados principalmente al mercado local, a diferencia del caso de Toyota, que recortará su producción frente al nivel de 2023 por una menor demanda en algunos países de la región.

En el primer bimestre de este año, los patentamientos de 0km cayeron 27,4% frente al mismo lapso de 2023, al matricularse 58.729 unidades. De ese número, el 66% fueron autos de producción nacional, y un 26%, de origen brasileño.

En el caso de General Motors, la parada de la planta vuelve a traer a escena el conflicto por la deuda de los proveedores con el exterior, que a fines de 2023 ascendía a US$7000 millones entre automotrices y autopartisas, según cálculos de Adefa, la asociación de terminales. Por esa traba -que también afectó a otras terminales durante el verano, como Volkswagen-, la fábrica de GM estuvo frenada durante enero y febrero y volvió a producir el lunes 4 de marzo.

La solución que fueron adoptando algunas terminales para resolver el problema de los pagos al exterior fue adherir al bono Bopreal emitido por el Banco Central para saldar sus compromisos. La deuda se originó por importaciones autorizadas durante 2023 a las que el gobierno de Alberto Fernández no le concedió los dólares oficiales a la hora de pagar.

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