Los salarios formales acumularon una pérdida de 19% en apenas tres meses

Luego de la fuerte caída en diciembre y en enero, el poder de compra de los salarios formales con aportes a la Seguridad Social volvió a perder en febrero frente a la inflación.

En promedio los salarios formales aumentaron el 11,5% versus una inflación del 13,2%.

Así, pese a las paritarias que acordaron incrementos, en apenas 3 meses, los salarios tuvieron un alza nominal del 38,5% (8,3% diciembre, 14,7% enero y 11,5% en febrero) y la inflación en diciembre-enero-febrero fue del 71,3%, lo que representa una caída del 19,2%, según los datos del INDEC y el RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables) que elabora la secretaria de Seguridad Social, que engloba a 10 millones de trabajadores formales del sector público y privado.

La baja salarial de febrero profundizó la caída que venían experimentando los salarios formales durante el transcurso del año pasado. Así, 2023 cerró con un salario promedio que pasó de $ 194.175,11 en diciembre 2022 a $ 484.298,40 en igual mes de 2023. Representa un incremento del 149,4% versus una inflación del 211,4%. Equivale a una pérdida del poder adquisitivo del 20%.

En febrero, el salario promedio fue de $ 619.007,05, un valor que se ubicó por debajo del de la canasta familiar de pobreza que, para un matrimonio con 2 hijos menores, valuada por el INDEC en $ 690.901,57, sin considerar el alquiler. Eso explica el aumento de los trabajadores con empleo formal y aportes a la Seguridad Social que viven hogares pobres.

Con relación a fines de 2015, el RIPTE acumula una pérdida de más del 30% de los cuales 20 puntos corresponden al gobierno de Mauricio Macri y 10 puntos al de Alberto Fernández y ahora se agrega esta caída de diciembre, enero y febrero.

El RIPTE considera los salarios de los puestos de trabajo del sector privado y del sector público nacional, provincial y municipal que transfirieron sus cajas previsionales al SIPA-ANSeS, según aclara la Secretaria.

El RIPTE (o el Índice de Salarios de INDEC) es una de las variables que se toma en cuenta para el cálculo de la movilidad previsional junto a la evolución de la recaudación tributaria que va a la Seguridad Social, descontando el incremento del padrón de beneficiarios.

La Secretaría de Seguridad Social aclara que para el cálculo del RIPTE se consideran:

  • Los salarios evaluados son los correspondientes a los puestos de trabajo con una antigüedad de 13 meses o más. Es decir, se excluyen las remuneraciones de los nuevos empleos.
  • Considera los salarios de los puestos de trabajo del sector privado y del sector público nacional, provincial y municipal que hayan transferido sus cajas previsionales al SIPA./ ANSeS
  • Solo cuantifica los componentes remunerativos del salario (imponibles al sistema de seguridad social).
  • Tiene en cuenta el monto salarial hasta el tope imponible definido para los aportes personales al sistema de seguridad social.

SN

Más Noticias

Noticias
Relacionadas