Hace 30 años, Boca iniciaba el camino hacia un título que cortó una sequía de once años

El 30 de junio de 1991 hubo fiesta en la Bombonera. Antes de comenzar el partidlo con Platense, dieron la vuelta olímpica ante 60.000 espectadores. Diego Maradona le regaló una enorme bandera a la hincha en agradecimiento al plantel y a los directivos. Después, Boca derrotó 3 a 0 a Platense con goles de Gabriel…

El 30 de junio de 1991 hubo fiesta en la Bombonera. Antes de comenzar el partidlo con Platense, dieron la vuelta olímpica ante 60.000 espectadores. Diego Maradona le regaló una enorme bandera a la hincha en agradecimiento al plantel y a los directivos. Después, Boca derrotó 3 a 0 a Platense con goles de Gabriel Batistuta, Diego Latorre y Walter Pico. “Boca festejó: campeón e invicto”, se lee en la tapa de Clarín. Pero Boca no fue campeón.

La tapa de Clarín del 1 de julio de 1991, el título que no fue.

Es cierto que el cambio reglamentario respecto a la temporada 1988/89 generó confusión para la de 1990/91. Pero también en Clarín, en sus páginas interiores, se lee una aclaración casi en letra chica: “Aunque el reglamento diga clarito que hay que esperar una definición con Newell’s, aunque el campeón se consagre sólo después de esas finales y aunque ese argumento sea la chicana corriente de parte de los hinchas adversarios”.

La vuelta olímpica, con la aclaración que el título de la temporada 90/91 se definiría en una final con Newell’s.

Pero no fue solo una chicana. Tras la finalización del torneo del Clausura 91, Boca jugó con Newell’s, que también festejó el primer puesto del -Apertura 90 como si hubiera ganado un título), la final por el título de la temporada. El 9 de julio de 1991, en la Bombonera, el equipo rosarino se coronó campeón tras ganar la definición por penales. La claridad del reglamento fue avalada luego por la AFA, que aclamó a un solo campeón en la temporada 90/91: Newell’s.

Antonio Alegre, presidente de Boca, contaba su tristeza una semana después en la revista Sólo Fútbol: “De una alegría enorme hemos pasado a este tristeza que nos duele muchísimo. Creo que la instancia a la que habíamos llegado, con los méritos que demostró Boca, no merecía una definición a cara o cruz como la de los penales. Pero, bueno, no era para nosotros, y en el fútbol, como en la vida, hay que saber perder. Lo que más nos entristece es que estábamos ahí nomás del título, que en realidad era lo último que le hubiera faltado a este plantel para coronar una temporada excepcional”.

¿Qué tiene que ver esta frustración de Boca con el aniversario de los 30 años del inicio hacia el título del Apertura 92? Por la protesta de los dirigentes xeneizes, Julio Grondona aceptó cambiar la reglamentación y desde entonces hubo dos campeones por temporada, tradición que se mantuvo hasta 2014. De un año a otro se cambió una palabra clave en el reglamento: ganador por campeón.

En 1991/92 se jugó una final, igual que el año anterior, pero para determinar el primer equipo clasificado a la Copa Libertadores. El otro surgía de la Liguilla Pre Libertadores, que se jugó ese año por última vez. River ganó el Apertura 91, Newell’s, el Clausura 92, y las finales para ir a la Copa las ganó el millonario. Después, la Lepra, que venía de perder la final con San Pablo, consiguió el pasaporte al vencer en la final de la Liguilla a Vélez por 1 a 0.

La nueva reglamentación para la temporda 1991/92. Ya hablaba de campeón. Antes, de ganador.

Desde la temporada 1992/93, los dos campeones se clasificaron para la Libertadores. Y Boca fue el primer campeón. El 9 de agosto de 1992, ese martes se cumplen 30 años, Boca comenzó el camino para dejar atrás 11 años de frustraciones con un empate sin goles ante Deportivo Mandiyú en la cancha de Huracán Corrientes. El Maestro Oscar Washington Tabárez seguía siendo el entrenador, pero ya no estaban Batistuta y Latorre, ambos vendidos al fútbol italiano.

La síntesis del empate en cero entre Mandiyú y Boca, el 9 de agosto de 1992.

En aquel primer encuentro, Boca formó así: Carlos Navarro Montoya; Diego Soñora, Juan Simon, Alejandro Giuntini, Carlos Mac Allister; José Luis Villarreal, Blas Giunta, Daniel Tapia, Alberto Márcico; Roberto Cabañas y Charles. Luego ingresaron Walter Pico y Sergio Manteca Martínez. “El nuevo Boca no apareció en Corrientes”, fue el título de la cobertura realizada por Julio Marini, enviado especial a Corrientes. Ese día debutaron Charles, Tapia, Mac Allister y el uruguayo Martínez.

La cobertura de Clarín del debut de Boca ante Mandiyú en el Apertura 92.

A los 12 minutos del primer tiempo fueron expulsados José Luis Restelli y Villarreal por agresión mutua y a los 28, Héctor Eduardo Morán Correa, por un codazo sin pelota. El equipo correntino jugó 62 minutos con un hombre menos y el Xeneize no pudo aprovechar esa ventaja. “No hay excusas. La responsabilidad de o haber aprovechado el hombre de más es de Boca y debemos asumirla”, explicó Tapia luego del empate.

La rehabilitación llegó una semana después en la Bombonera, con el triunfo por 2 a 0 ante Belgrano de Córdoba, con goles de Cabañas y Villarreal, que jugó igual pese haber visto la roja en el partido anterior porque sólo fue amonestado por el Tribunal de Disciplina. En la tercera fecha igualó 0-0 con Talleres en Córdoba y en la cuarta, en la Bombonera, logró un triunfo clave: 3-2 a Vélez. Para entonces, todavía Manteca Martínez no era titular. Lo fue a partir de la 6ta. fecha, en el 2-2 ante Huracán, y marcó uno de los goles.

Entre el paraguayo Cabañas y el Manteca Martínez anotaron 13 de los 24 goles del equipo, una muestra de lo importancia que tuvieron estos dos extranjeros en el ataque del equipo del Maestro Tabárez, que se mantuvo invicto las primeras 14 fechas, con 9 triunfos y 5 empates. La vuelta olímpica era cuestión de tiempo.

Sin embargo, una derrota con Independiente por 1-0 y otra ante Deportivo Español, ambos en la Bombonera, en la 15a. y 17a. fecha, puso en peligro el título. Tras vencer a Platense 3-1 en cancha de Independiente en la penúltima fecha, necesitaba al menos un empate en la jornada final ante San Martín de Tucumán para coronarse campeón. River tenía dos puntos menos y visitaba a Argentinos en la cancha de Ferro.

Ambos partidos comenzaron a las 20 horas del 20 de diciembre y se transmitieron en simultáneo por Canal 13. El que se jugó en Caballito no terminó porque se suspendió por serios incidentes entre la policía y la hinchada de River y también entre ambas hinchas durante el entretiempo.

En la Bombonera, Boca perdía 1-0 con los tucumanos con un gol de Ricardo Solbes a los 19 minutos del primer tiempo. El delantero ensayó un festejo tibio, solitario, ante una Bombonera en silencio, y unos segundos después se acercaron dos compañeros a saludarlo. El alivio llegó apenas comenzó el segundo tiempo, con el gol de Claudio Benetti, en su único partido en el torneo, el que finalmente le dio el título a Boca, tras el 1-1 final. Fue, al cabo, su único gol con la camiseta de Boca en once encuentros.

Los festejos en la Bombonera, el 20 de diciembre de 1992.

“Al fin, Boca gritó campeón”, se lee en la tapa de Clarín del 21 de diciembre de 1992. Y la aclaración pertinente. “Hacía 11 años que Boca no obtenía el título”. La espera había terminado. El camino comenzaba hace 30 años.

Boca campeón 1992, la tapa de Clarín.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA