Córdoba cree que Nación debería delegar la ayuda social a provincias y municipios

El jueves pasado se reunió el Consejo de Políticas Sociales de Córdoba, que convocó a los ministerios de la Provincia vinculados a la problemática social junto a funcionarios municipales, el sector privado, referentes de movimientos sociales, universidades y miembros del tercer sector. Los diagnósticos y aportes de cada área resultaron en la decisión de aumentar el…

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El jueves pasado se reunió el Consejo de Políticas Sociales de Córdoba, que convocó a los ministerios de la Provincia vinculados a la problemática social junto a funcionarios municipales, el sector privado, referentes de movimientos sociales, universidades y miembros del tercer sector. Los diagnósticos y aportes de cada área resultaron en la decisión de aumentar el Fondo Ayudar, que se destina a proyectos sociales de organizaciones del tercer sector. 

La definición de seguir incrementando los fondos destinados a la asistencia, contención y programas sociales va de la mano del recrudecimiento de los índices sociales más frágiles. Aún superado el peor momento, que llegó con el aislamiento para contener la pandemia, el tejido social sigue deteriorado.

Solo para tener algunas referencias, desde el Ministerio de Desarrollo Social se informa que entre diciembre de 2019 y hoy, la cantidad de beneficiarios del Paicor pasó de 191.000 a 320.000. Un incremento cercano al 70%. Otro programa con fuerte incidencia en poblaciones golpeadas es el +Leche + Proteína, que se distribuye en las Salas Cunas para chicos de 45 días a 3 años y en chicos escolarizados de 3 a 11 años. Ese programa pasó de 153.000 beneficiarios en 2019, a 252.000 en la actualidad. También, un salto cercano al 70% en la cantidad de chicos que necesitan llevar un suplemento nutricional a sus hogares. 

“Lamentablemente, con una inflación del 6% mensual y del 23% en el primer cuatrimestre, tenemos que invertir mucho más dinero para llevar adelante los programas, con más gente. Y todos los meses sigue creciendo”, señala el ministro de Desarrollo Social, Carlos Massei, en entrevista con PERFIL CÓRDOBA.  

En esa línea, Massei remarca que la consigna eje es que la inversión en programas sociales se mantenga por encima de la inflación e insiste con la definición que es un clásico del gobernador: que la prioridad es apuntalar para generar empleo genuino.

“Un módulo alimentario lo que hace es condenar a la gente a la pobreza y a la indigencia. Si eso es lo que el Estado les ofrece, está terminado el tema. Nosotros creemos en la igualdad de oportunidades para que la gente dé el salto cualitativo y ahí está la educación. Pero para llegar a la educación necesitas el Estado presente, necesitas todo el armado que implica acompañar a la embarazada y su bebé, la Sala Cuna, +Leche y la promoción del empleo. Este año tenemos 35.000 cordobeses en programas de promoción del empleo y a la vez vamos con la promoción industrial. No perdemos el objetivo del trabajo”. 

—¿La posición de ustedes es no sumar más planes sociales?

—No, hablamos de unificarlos. En este debate hablamos de no sumar más planes sociales. En la Nación hay unos 170, 180 programas sociales, pero el 45% son de Desarrollo Social, después están los de Trabajo, la Mujer, entre otros. Nos parece que tenemos que unificar los programas sociales, sino no hay coordinación de los programas y se terminan perdiendo recursos. Creemos en la descentralización. Vamos a una localidad, ejecutamos un programa y trabajamos con el municipio. Lo hacemos entre Provincia y municipios. Si la Nación hiciera esto, habría un salto cualitativo de más inversión en lo social.  Porque hay mucho que se contrapone y se pierde en lo administrativo. Con los programas nacionales que tenés que mandar y rendir, etc., etc., etc., por lo menos el 15% son gastos administrativos. Si la Nación destinara un recurso a la Provincia y nos dice que lo llevemos adelante con los municipios se ahorraría mucho en gastos administrativos. Y termina en más déficit. Es como pasa con la Educación, que tenemos un ministerio de la Nación, pero sin escuelas. Y está bien, porque desde allá se coordina y luego la responsabilidad es de las provincias. En este caso, me parece que lo social debería ser así. 

—¿El Potenciar Trabajo tiene presencia en Córdoba?

—Según la información que tenemos, el Potenciar Trabajo a nivel nacional tiene 1.230.000 personas, de las cuales el 54,2% son de la provincia de Buenos Aires, el Conurbano. Santa Fe tiene el 2,7%, Córdoba el 3,2%, unas 40.000 personas. Ahí vemos de nuevo un país poco federal. Porque pobreza hay en todos lados, no solo en el norte, acá también. Tenemos pobres, aunque somos una provincia productiva y con los índices de empleo público más bajos del país. Tenemos el mayor índice de productividad, con un 50,2%, y tenemos el mayor porcentaje de empleo privado en comparación con el público: siete empleos privados por cada empleo público. En el país esa relación es 4 a 1. 

—¿El Potenciar Trabajo no se pisa con el PPP o el PIL?

—Y… Se pisan, porque el Potenciar Trabajo tiene dos facetas, una la terminalidad educativa y la otra la inserción laboral. Es muy parecido a lo nuestro. El PPP debería ser emblema a nivel nacional, en Córdoba ya pasaron por el PPP 190.000 chicos y más del 50% quedó en el trabajo. 

—¿Por qué no está bien Córdoba con sus números sociales, como pobreza y desocupación, que están por encima de la media nacional? Ahí me va a decir que tenemos más población activa, pero nos dan mal, incluso comparando con Rosario o Caba.

—No, no. Lo que vemos es que cuando la economía argentina anda mal a los que más golpea es a los que tienen trabajo privado, porque todos sabemos que el sector público se preserva. Las provincias del norte, que tienen mucha incidencia de trabajo público, no tienen problemas cuando cae en picada la economía. Cuando cae, tenemos problemas en las provincias más productivas y en ese sentido consideramos que cuando se revierte un poco la situación eso cambia. Ahora aumentamos en 23.000 personas el empleo privado.

—Aumenta el empleo, pero no baja la pobreza.

—Eso tiene que ver con las políticas macroeconómicas, no con nosotros. Si a vos te aumenta 6% la inflación… Cuando ves que la canasta básica son $94.000 y ves los datos, el 40% en la Argentina cobra menos que eso. El 40% de los asalariados privados y públicos en Argentina son pobres. Es gravísima la situación de Argentina. Si a un asalariado en blanco le pasa lo que le pasa con la inflación, imaginate al otro 40% de economía no formal. Están cayendo a la pobreza. 

—El punto es que en el caso de Córdoba sumó 150.000 pobres en pocos años.

—Bueno, te doy la respuesta. Córdoba no es una isla. Los temas macroeconómicos le pegan a toda la Argentina y también a Córdoba. Si Argentina no resuelve sus problemas económicos y políticos, está clarísimo que el deterioro va a ser mayor, por más que le pongamos todo el esfuerzo. Argentina va cayendo y nosotros también vamos cayendo. Argentina no tiene diálogo. Las fuerzas políticas no se ponen de acuerdo en cuatro, cinco puntos fundamentales y hay una grieta que todo lo demora. Nosotros queremos saltar esa grieta. Los problemas macroeconómicos no los pueden resolver las provincias. 

—¿Y por qué cuesta tanto?

—Y no sé, habría que preguntarles. A nosotros no nos cuesta, hablamos con todas las partes. Está clarísimo que si un dirigente no tiene cable a tierra se va a equivocar. Acá las decisiones se toman en conjunto, con las cámaras empresarias, con la Mesa de Enlace. Trabajamos con el sector productivo, a nivel nacional eso no se hace y estamos cada día peor. 

—¿Hay diálogo con el ministro Zabaleta, de Desarrollo Social de la Nación?

—Hay diálogo, tenemos una excelente relación con ‘Juanchi’.

—¿Qué perspectivas tienen para los próximos meses?

—Estamos tratando de que Córdoba, a pesar de los problemas macro y los problemas políticos que tiene Argentina, tenga un Estado presente. No somos un Estado indolente. Pero si la economía no acierta y cada vez la inflación crece, vamos a tener que hacer una inversión cada vez mayor. Nosotros somos austeros, buscamos tomar deuda para hacer obra, usar parte del superávit para ayudar a las familias, llevamos US$ 7.200 millones en obras de infraestructura, los gasoductos son US$ 900 millones. 

—Falta inversión o poner el foco en resolver el déficit habitacional que es grande. 

— Sí, por supuesto, nosotros ahora tenemos un programa de 10 mil viviendas que ayuda a la ampliación de una pieza o un baño. Tenemos un déficit enorme de viviendas en todo el país, tiene que haber un programa nacional con una cuenta específica y eso transferirlo a las provincias y municipios para que se resuelva. Ninguna provincia puede hacer 100.000 viviendas. En el fondo es todo una discusión de ordenamiento federal.

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