Netflix: Instinto peligroso une a Mel Gibson con el hijo de Clint Eastwood

Hay películas de acción a las que una cuota de humor les suma, les agrega en el saldo final, y otras a las que no. Pensemos en la saga de Arma mortal, con Mel Gibson, quien tiene un rol secundario, pero importante en Instinto peligroso, que desde que estrenó en Netflix no baja del Número…

netflix:-instinto-peligroso-une-a-mel-gibson-con-el-hijo-de-clint-eastwood

Hay películas de acción a las que una cuota de humor les suma, les agrega en el saldo final, y otras a las que no. Pensemos en la saga de Arma mortal, con Mel Gibson, quien tiene un rol secundario, pero importante en Instinto peligroso, que desde que estrenó en Netflix no baja del Número 1 entre las películas más cliqueadas en la plataforma.

Bueno, Instinto peligroso es el caso contrario, aunque tenga un protagonista (Scott Eastwood, el muy buen actor hijo de Clint) con problemas de estabilidad emocional, muy similares -similar no es igual- a los que padecía Martin Riggs, el personaje de Gibson en la saga policíaca.

Y no va que en Instinto peligroso quien le receta pastillas es Mel Gibson, un terapeuta al que D, que así le dicen a Eastwood, llama por teléfono cada vez que se encuentra en problemas. Que en este filme es a cada rato, porque se la pasan queriendo eliminarlo a balazos y/o golpes, o inculpándolo de algo que no hizo (dejar en estado de coma a alguien, y colgado de una ducha) o todo junto.

Scott Eastwood demostró que es un buen actor. Bueno, acá no. Fotos Netflix

Que no los asuste que él y Mel Gibson hayan sido candidatos a los premios Razzie a peor actor y actor de reparto de 2021.

Al menos, no los ganaron.

Mel Gibson -con barba, porque hace de terapeuta- habla por teléfono con “D”, o sea Scott Eastwood.

Como sea, se supone que esos momentos, en los que se realiza la comunicación entre paciente y terapeuta relajan la tensión de la trama, pero en verdad si ayudan a algo es a tomar menos en serio lo que ya de por sí es poco serio.

D hace pesas, gimnasia, riega con cuidado las plantas, toma antipsicóticos. Nada anormal.

“D” no quiere volver a matar a nadie, así que a los malos los lesiona. Bueno, hasta que se cansa.

El Doctor que interpreta Gibson es comprensivo, y si le da pastillas de litio es para “ayudarme a dejar atrás el pasado”. D estuvo de los dos lados: fue soldado, pero también integró una banda non sancta. Estuvo preso, y desde que salió, nos cuentan porque no lo vimos, intenta reformarse.

Trastorno de personalidad antisocial

Kevin Durand (que estuvo en “Wolverine”, y últimamente en muchas series) y Scott Eastwood.

En eso estaba cuando recibe cartas de su hermano -la película pareciera que transcurre en los años ’70: ¿por qué Sean, el hermano, no lo llama o le escribe por whatsapp?-, hasta que deja de hacerlo. No porque el correo sea lento, o por falta de papel, sino porque Sean murió.

Y ahí, justo, pero justo cuando D decide ir a la Isla Guardián, cerca de Washington, donde vivía su hermano con su madre, su esposa e hijo, es cuando SWAT encuentra en el hogar de D al tipo torturado, colgado del caño de la ducha.

¿Y hora quién llama? El de Mel Gibson es un rol secundario, y lo nominaron al Razzie como peor actor de reparto del 2021.

“No me parece que el haría algo así”, dice el doctor Alderwood a la agente del FBI (Famke Janssen, alguna vez Chica Bond) que ahora está tras D, que fue la que hace años lo puso en prisión y la que dice “lo atraparé antes de que vuelva a matar”. Encima, estaba en libertad condicional.

Es que D no debe haber sido un buen muchacho. Su madre, cuando lo recibe en la casa/hotel/fortaleza donde vivía Sean, se lo (y nos lo) deja en claro. No lo quiere, ni lo quiso. Algo cambiará cuando media docena de malhechores fuertemente armados llegan a la isla, y al inestable D, que tiene un trastorno de personalidad antisocial, y lo que no tiene es la capacidad de sentir miedo, no le quede otra que pedir permiso a su terapeuta para descargar su ira.

Qué divertido.

No solo “D” la pasa mal cuando los malos llegan.

Instinto peligroso tiene un pecado -bueno, en verdad tiene varios, pero hay uno que les gana ampliamente a los otros- que es el de la inconsistencia.

Y no solo en el género de acción, por eso que marcamos del humor, sino porque su trama es ridícula, la construcción del personaje protagónico también y los actores que acompañan a Eastwood -súmenle a Tyrese Gibson, nada que ver con Mel y compañero de Scott en la saga de Rápidos y furiosos, como un sheriff, y Kevin Durand como Cole, el capo de los malos- parecen más perdidos que Chris Rock tras la bofetada de Will Smith.

Hablando de Scott, a su edad (34) su padre, con quien compartió el elenco de Curvas de la vida (2012), había estrenado Por un puñado de dólares. Comenzaba a situarse como una estrella en un Hollywood bastante distinto, y su hijo todavía tiene paño para cortar.

“Instinto peligroso”

Regular

Acción. EE.UU., 2021. Título original: “Dangerous”. 99’, SAM 16. De: David Hackl. Con: Scott Eastwood, Mel Gibson, Famke Janssen, Kevin Durand. Disponible en: Netflix.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA