Cuti Romero, Lisandro Martínez y la intimidad de la Selección: “Lo que se generó acá no se vive en otro lado”

Son compañeros. Son amigos. Comparten la misma generación y la habitación cada vez que se ponen el traje de la Selección. Los dos tienen 24 años y viven presentes que van de la mano, con niveles altos en sus clubes y cada vez más afirmados como albicelestes. Son Cristian Romero y Lisandro Martínez, la nueva…

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Son compañeros. Son amigos. Comparten la misma generación y la habitación cada vez que se ponen el traje de la Selección. Los dos tienen 24 años y viven presentes que van de la mano, con niveles altos en sus clubes y cada vez más afirmados como albicelestes. Son Cristian Romero y Lisandro Martínez, la nueva camada de defensores argentinos que juegan con la solvencia de los experimentados y que afuera de la cancha también parecen tener muy clara las cosas.

“¡Me extraña el Licha!”, bromea el Cuti a su amigo Martínez cuando se sueltan a hablar con Clarín, en la tranquilidad del búnker del conjunto nacional en Bilbao, sobre la cocina de una relación que nació por el fútbol, pero que ahora va más allá de la pelota.

En la habitación de Romero y Martínez nadie sabe dónde está el control remoto. Es que cuando les toca estar juntos el televisor es solamente un espejo negro. “Cuando venimos acá se disfruta y nos ponemos al día. La tele ni se prende y la Play no se usa. Charlamos”, cuenta el zaguero del Tottenham.

“No nos vemos muy seguido así que cuando estamos acá juntos lo aprovechamos al máximo. Nos ponemos a jugar al truco, a tomar mate. Pero yo creo que así son todos en este grupo. Después de irnos se mantiene la relación, se llaman por teléfono. La mayoría son todos amigos”, agrega el hombre del Ajax que es seguido de cerca por varios clubes de la Premier League y podría cruzarse más seguido con Romero si se concreta alguna transferencia.

Pero no sólo la TV está apagada. “Cuando uno está con el celular al toque el otro se lo saca: ‘Ey, ¿qué hacés con el celular? Dale’. ‘No, pará que le estoy mandando a mi mujer’. ‘Bueno mandá un mensajito y listo’. Nos cagamos a pedos así para desconectar un poco. Estamos todo el tiempo conectados. También con el tema de las redes sociales. Hay que descomprimir, es bueno”, revela Martínez sobre la intimidad de este dúo de Selección que junto al resto del plantel celeste y blanco se preparan para la Finalissima del 1° de junio contra Italia en Wembley, sin desviar el foco de la cita de noviembre en Qatar.

Cuti y Licha. Compañeros de cuarto. Foto: Rafael Mario Quinteros

-¿Cuál es el primer Mundial del que tienen noción?

-Cristian Romero: A mí el que más me quedó fue el último que vi. Más que nada por la generación de jugadores, Leo, el Kun, Di María, Ota (Otamendi)… Que siempre fueron tan criticados y siempre estuvieron tan cerca. A dónde llegaron, la carrera que hicieron y les han pegado tan duro. Todo jugador en el mundo haría un 5 por ciento de lo que lograron ellos. Me quedan esas cosas, que cada vez que iban a la Selección le pegaban tan fuerte a ellos. Más allá de que hoy estemos en un buen momento como Selección. yo recuerdo esos momentos duro que han pasado. Repito, han logrado todo en su vida y que les pegaran tan así…

-Lisandro Martínez: Yo me acuerdo del 2014, ese lo viví bastante. Me acuerdo que estaba en la pensión de Newell’s y estaba con todos los chicos. Se vivía de manera muy diferente. Pero también coincido con lo que dice el Cuti. Les caían tanto a esta clase de jugadores y vos los ves y sigue acá, con ese hambre de seguir ganando. Son un ejemplo para nosotros que recién estamos arrancando con la Selección Mayor.

-¿Tratan de aprovechar a los Messi, los Di María para alimentarse de sus experiencias?

-LM: Tenemos que observar y seguir esos ejemplo. Como decía Cuti, les pegaron feo y las familias sufrían. Qué más lindo ejemplo que tener de compañeros a estos monstruos y seguir esa línea. Tratamos de observarlos.

-¿A vos Cuti que te pasa cuando vez que te ganaste un lugar tan rápido en el equipo titular?

-CR: Yo digo que soy un privilegiado desde que llegué a la Selección. Haber caído en un grupo no solamente de jugadores sino de personas… Como jugadores conocía a la mayoría por verlos en la tele y ver lo que hacen en sus clubes, pero desde que llegué el grupo me ha recibido muy bien. Conocía a dos o tres de mi generación y después a nadie más. Y todos me hicieron sentir desde el primer día como si estuviese hace tiempo y eso marca la clase de persona que son. Se ha creado un grupo tan lindo que se disfruta cuando se viene a la Selección.

La Seleccion Argentina sale para el entrenamiento en Bilbao. Foto: Mario Quinteros / Enviado especial

-¿Se ponen a pensar en que están cerca de jugar su primer Mundial?

-LM: Somos conscientes del Mundial, pero nosotros como grupo siempre queremos tratar de disfrutar de estar al máximo de estar acá. Hoy nos toca estar y vamos a disfrutarlo al máximo, por eso no pensamos mucho a futuro. Pero sí, somos conscientes de lo que viene.

-CR: Dios quiera que sea nuestro primer Mundial. Ojalá que Scaloni nos lleve. Hay muchas ansias y ganas. Pero primero está esta final, que es muy importante para nosotros para seguir en la senda de victorias y de lo que hemos consolidado como grupo. Nunca jugué un Mundial, he visto lo que genera y la verdad es que tengo muchas ansias de que llegue ese día. Espero poder estar. Que sea lo que Dios quiera y que podamos llegar lo más lejos. Como grupo llegamos bien.

La Selección Argentina jugará el miércoles contra Italia. Foto: Mario Quinteros.

-Muchos desean que el Mundial empiece mañana porque el equipo está en un momento ideal.

-LM: Yo te hablo desde adentro, y nosotros como grupo estamos muy bien, eso es fundamental. A eso sumale la clase de jugadores que hay, que es increíble. Tenemos los pies sobre la tierra. Sabemos las cosas buenas que tenemos y las cosas que tenemos que mejorar. Tenemos que ir poco a poco como lo hemos hecho durante este tiempo. Tenemos que seguir por este camino que es el que nos ha dado victorias. No hay que cambiar.

-¿En dónde encuadran este partido con Italia: un amistoso de preparación o una final?

-LM: Cada partido, sea amistoso, final o semifinal, este grupo lo va a tomar como una final. Nos acostumbramos a tomarlo así y es la mejor manera. Y este partido lo vamos a preparar como lo hemos hecho siempre, con seriedad.

-Además, cada uno sabe que se juega sus cartas para quedar en la lista final. ¿Pesa eso?

-CR: Queda este partido, otro más y alguno más en septiembre y después nos vemos en el Mundial. Son los últimos partidos de cara a Qatar y hay muchas ganas porque cada uno de los jugadores está en un gran momento en su club. Lo que se generó acá adentro no se vive en otro lado. Esperemos llegar así a esta final con Italia para poder consagrar otro título y seguir generando confianza en este grupo.

-¿El equipo llegó a un techo o en qué sienten que deben mejorar de cara al Mundial?

-CR: Siempre hay cosas para mejorar. No somos perfectos ni somos los mejores, pero confiamos en nuestra base, en nuestro trabajo y en lo que se ha generado. Hay cuestiones que limar, pero la Selección hoy está muy bien. Esperemos seguir en la senda de victorias que llevamos.

Cómo tratar a Messi como a uno más sin dejar de admirarlo

Tanto Lisandro Martínez como Cristian Romero vienen representando a la Selección desde juveniles. Y en esos días de pibitos que miraban para arriba con sueños de gigantes, admiraban a Lionel Messi, como tantos chicos que juegan a la pelota y dibujan sonrisas cada vez que Leo dibuja fútbol con su magia. En la Argentina lo conocieron y ahora comparten el plantel comandado por Lionel Scaloni. En el interior del elenco nacional suelen repetir que una de las claves de este grupo que lo tiene a Leo como un capitán satisfecho y contento es “tratarlo como a uno más”. Sin embargo, Martínez y Romero advierten que en realidad la cuestión es al revés.

-¿Cómo se hace para admirar al mejor del mundo y al mismo tiempo tratarlo como a uno más? ¿Se puede?

-CR: Al principio no fue fácil porque todos sabemos lo que es como jugador. Pero cuando lo conocí me hizo saber que es uno más como nosotros. Yo tenía una imagen muy importante de él y lo es. Pero desde que llegué a la Selección siempre me trató como una persona más y me hizo ver lo sencillo que es más allá de todo lo que ganó en su carrera. Lo que siempre me voy a llevar de él es la clase de persona que es. Una sencillez y una humildad que admiro.

-LM: Lo mismo. A nosotros siempre nos ha tratado diez puntos. Nos ha tratado de maravillas y nos hizo sentir recómodos. Es para sacarse el sombrero. Es un orgullo tenerlo en el equipo. Más no podemos pedir.

-Por una cuestión de edad podría llegar a ser el último Mundial de Messi, ¿eso puede hacer que todos den un plus para tratar de ayudarlo a conseguir ese objetivo, como pasó en la Copa América?

-LM: Eso es algo incierto, estamos suponiendo algo. Acá lo disfrutamos al máximo día a día. Eso sí.

Otamendi, el otro referente al que no le quitan la mirada

Más allá de imán que es Messi, Cuti Romero y Licha Martínez posan con especial atención sus ojos en otro de los referentes de la vieja guardia albiceleste: Nicolás Otamendi, el sobreviviente de la última línea.

Ota es un experimentado y es muy importante tener a una persona como él en defensa. Si vos lo ves, en los entrenamientos y en la cancha siempre está con el mismo enfoque y es un ejemplo a seguir para nosotros”, dice Martínez sobre el central de 34 años del Benfica.

Romero suele hacer dupla titular con Otamendi y confiesa el valor agregado que eso le da a su nivel: “Siempre hablamos con Licha que Otamendi nos da mucho a los dos porque somos jóvenes en el equipo, tenemos menos de 15 partidos en la Selección y él tiene una trayectoria importante. Tanto a mí como a él nos ha hecho crecer muchísimo. Cuando juego al lado suyo es un tipo que comanda adentro de la cancha y te da mucho prestigio y confianza. Siempre lo miramos a él”.

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