Críticas a la confirmación de positivos de Covid sin hisopado previo

La actualización de los criterios de confirmación de casos positivos que realizó este viernes por la noche el Ministerio de Salud a través del Consejo Federal de Salud (Cofesa) tiene un efecto concreto en la práctica: no será necesario hacerse un testeo para dar a alguien como positivo de Covid.Para que esto ocurra, la persona…

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La actualización de los criterios de confirmación de casos positivos que realizó este viernes por la noche el Ministerio de Salud a través del Consejo Federal de Salud (Cofesa) tiene un efecto concreto en la práctica: no será necesario hacerse un testeo para dar a alguien como positivo de Covid.

Para que esto ocurra, la persona debe tener dos o más síntomas (o solo uno si es pérdida repentina de gusto u olfato) y reunir al menos un criterio epidemiológico. Esto es, ser contacto estrecho de un positivo confirmado, haber participado en un evento o compartir espacio laboral donde haya al menos tres casos confirmados, o vivir en una zona con muy alta incidencia de infectados (más de 500 casos cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días).

A principios de enero, el Cofesa ya había decidido que no tenían que hisoparse quienes presentaban síntomas y eran contacto estrecho de un caso confirmado. Con la nueva medida, los criterios se amplían. Tanto entonces como ahora, las jurisdicciones son las que deciden la aplicación según su situación epidemiológica. 

La nueva resolución ya la levantó críticas. “Pareciera que el Gobierno abandonó el control de la pandemia”, aseguró Adolfo Rubinstein, ex secretario de Salud en la gestión macrista.

“La decisión del Ministerio de Salud a través del Cofesa de relajar los criterios de testeo es abandonar la capacidad de poder detectar adecuadamente a la población, porque no es lo mismo para alguien tener certeza con un hisopado de estar contagiado que no tenerla: los criterios de cuidado y de aviso a los otros contactos estrechos obviamente no van a existir”, afirmó.

“Confirmar casos sin un hisopado es algo que epidemiológicamente no me parece correcto. Creo que en lugar de testear menos, deberíamos testear más”, le dijo a Clarín Arnaldo Casiró, jefe del servicio de Infectología del Hospital Álvarez.

Según el especialista, “la forma de llegar a casos asintomáticos, aislar más personas y hacer un seguimiento integral es con más hisopados“.

“Hoy estimamos que hay tres veces más positivos de los que figuran en los registros a partir de los testeos y creo que esta nueva modalidad puede generar un subregistro mayor”, señala Casiró.

Rubinstein coincide en este punto: los positivos hoy ya son muchísimos más de los que tenemos registrados. 

“Con este nivel de positividad de más del 70%, está claro que por lo menos por cada caso detectado hay cuatro no detectados, circulando. Se está detectando una mínima proporción porque está colapsada la capacidad de testeo”, señaló.

Y apuntó que “el techo de los 130.000 casos diarios” tiene que ver con que esta capacidad de testeos colapsada. Para afirmarlo, calculó que en el pico de la segunda ola el promedio semanal de testeos era de 70.000 al día, y hoy es de 150.000.

“Para Rubinstein, “dejar de medir no está bien, pero lamentablemente es lo que se decidió actualmente”. Y consultado sobre qué otros países están aplicando hoy los mismos criterios de Argentina, respondió que no conocía de ningún otro.

En este escenario, dijo, “lo que hay que seguir muy estrechamente es la ocupación de camas UTI y muertes” y afirmó que “si testeas menos, detectás menos”.

Casiró también pidió que frente a esta suba de la demanda, se amplíen los testeos. “Se necesitan más centros de testeo. Hoy están haciendo lo contrario: achican las posibilidades de confirmar la enfermedad”, aporta. Y agrega que “será clave contar con una política de información y seguimiento muy estricta para que cumplan con el aislamiento las personas que, a partir de ahora, sean consideradas positivas sin test”.

Quien en cambio se había mostrado a favor de la medida, antes de su oficialización, fue el también infectólogo Tomás Orduna, jefe del Servicio de Medicina Tropical del hospital Muñiz e integrante del comité asesor del Gobierno.

“Viene la etapa que va a llegar tarde o temprano, donde solamente se van a testear aquellos que requieran internación o tengan factores de riesgo para cuadros graves, como se hace con la gripe”, había adelantado en declaraciones a Radio del Plata.

Fue luego de que esta semana el ministro bonaerense Nicolás Kreplak, había anticipado este cambio de estrategia: “Deja de tener tanta importancia tener el diagnóstico de cada uno de los casos; lo importante es encontrar los graves a tiempo para que puedan tener una conducta terapéutica de mayor eficacia”.

Orduna coincidió y dijo que el testeo para cuadros leves y moderados “ya no está teniendo ningún sentido”. “Basta de ir a hacer filas para un paciente que tiene dolor de garganta y cuatro mocos, mandarlo a hacer una fila de tres o cuatro horas, cargarlo con ansiedad y cargar al sistema de salud”, reclamó.

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