La Niña se aleja y la siembra de trigo podría darse en condiciones normales

“La Niña”, que afectó el ciclo de granos gruesos 2020/2021, está oficialmente en retirada y alcanzaría la neutralidad en junio, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Así, el productor debería esperar patrones cuasi normales de lluvias para la campaña de trigo que se iniciará el mes que viene. Para José…

la-nina-se-aleja-y-la-siembra-de-trigo-podria-darse-en-condiciones-normales

“La Niña”, que afectó el ciclo de granos gruesos 2020/2021, está oficialmente en retirada y alcanzaría la neutralidad en junio, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Así, el productor debería esperar patrones cuasi normales de lluvias para la campaña de trigo que se iniciará el mes que viene.

Para José Luis Aiello, doctor en Ciencias Meteorológicas, citado por la BCR, se entró en una “etapa de comienzos de neutralidad, que debería producirse en junio, en plena siembra fina”.

“El Pacífico va hacia condiciones de neutralidad hasta comienzos de la primavera. En estas circunstancias, el productor triguero debería pensar en un diseño de siembra según el calendario normal de cada región”, señaló.

“En las próximas horas, el pasaje del primer frente de abril producirá lluvias en la región pampeana. Esperamos que la gran disponibilidad de humedad que presentan las capas bajas de la atmósfera se capitalice en precipitaciones de moderada intensidad y amplia distribución”, añadió.

Aiello mostró un escenario más favorable para el trigo 2021/22, pero advirtió del cambio climático motorizado por el calentamiento global.

“En la Argentina, en la agricultura ya lo venimos sintiendo de hace muchos años. Si se toma el comportamiento climático de los últimos 15 años, es muy difícil encontrar campañas dónde el clima se haya acercado al comportamiento estadístico. El clima influenciado por el tiempo extremo tiene una alta volatilidad que excede las expectativas. Afrontar esto es el gran desafío que tiene por delante la agricultura”, destacó.

Por otra parte, recordó que en las últimas dos campañas el trigo y la soja fueron los cultivos que más sufrieron el impacto productivo por la falta de agua. En este sentido, el experto indicó que es muy importante que en el inicio de toda campaña agrícola el primer indicador que se tome sea el estado térmico del Pacífico Ecuatorial Central (Niño/Niña/Neutralidad).

“Hay que ver su posible evolución y hacer un análisis analógico para dar un escenario de referencia. Por eso hablamos del índice ONI de la NOAA, que contiene los principales mecanismos físicos que van modulando la distribución de temperatura superficial en el Pacífico ecuatorial central. A partir de mayo, si bien los valores indican aún un estado de enfriamiento del Pacífico, técnicamente ya no se trata de una “Niña”, reiteró.

Según Aiello, el Pacífico va hacia condiciones de neutralidad hasta comienzos de la primavera. “En estas circunstancias, se debería pensar en un diseño de siembra según el calendario normal de cada región. Además los forzantes ‘extra Pacífico’ van a definir las características climáticas de buenas condiciones del arranque de la cosecha de la campaña fina en la Argentina”, describió.

En este contexto, detalló que hasta junio los fenómenos meteorológicos que aportarían humedad obedecerán a los forzantes “extra Pacífico” y que puntualmente en abril no se generarían lluvias conflictivas para la recolección pero “no hay que descartar que pasado este mes, las condiciones de humedad pudieran dificultar las tareas de recolección”.

LA NACION

Más información