Ganancias: la devolución del impuesto y otros efectos de la ley que se trata hoy

El Senado tiene previsto convertir hoy en ley, durante la sesión que se desarrollará por la tarde, los cambios en el impuesto a las ganancias que regirán para todo este año y que impactarán en un grupo de los asalariados y en los jubilados de mayores ingresos. Presentada en un año electoral por el presidente…

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El Senado tiene previsto convertir hoy en ley, durante la sesión que se desarrollará por la tarde, los cambios en el impuesto a las ganancias “>los cambios en el impuesto a las ganancias que regirán para todo este año y que impactarán en un grupo de los asalariados y en los jubilados de mayores ingresos. Presentada en un año electoral por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, la propuesta recibió cuestionamientos por parte de economistas, dado el contexto en el que se pusieron en debate los números del esquema del tributo, que habían tenido una actualización (porque eso dispone la ley vigente) en enero pasado.

Las modificaciones, que afectarán la recaudación de un impuesto que se coparticipa con las provincias y que provocarán distorsiones entre asalariados y ampliarán las brechas entre empleados y trabajadores independientes, se aprobarán en medio de una fuerte crisis fiscal y de un agravamiento de la pobreza y los problemas laborales. “La reforma tiene un corte claramente regresivo; libera del pago del impuesto a hogares posicionados, fundamentalmente, en el decil 10 (el más rico) de la distribución del ingreso poblacional y una proporción de los trabajadores solteros del 9”, señalaron los economistas Oscar Cetrángolo y Javier Curcio en un artículo publicado en el sitio Alquimias Económicas tras conocerse el proyecto.

A continuación, los principales efectos de la nueva normativa.

*Nuevo piso de tributación. Se establece una deducción especial (un monto que se descuenta del ingreso sujeto al impuesto) para provocar que no paguen Ganancias quienes tengan un salario bruto mensual de hasta $150.000 (neto de $124.500). Esa cifra se actualizará anualmente, tal como ocurre desde 2018 con el esquema de Ganancias, según la evolución de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte). Hasta ahora tributan los empleados sin familiares a cargo ni deducciones por otros conceptos a partir de los $74.810 netos de aportes a la seguridad social, en tanto que, por ejemplo, un asalariado con cónyuge y dos hijos declarados a su cargo pagaba con un sueldo de al menos $98.963 (son cifras promedio para 2021, que incluyen el proporcional del aguinaldo).

*Salarios superiores a $150.000. Al disponerse una deducción especial para que no paguen quienes cobren sueldos de hasta $150.000 brutos y al no modificarse las escalas del impuesto, la nueva ley generará que los que sigan tributando lo hagan, en principio, con las alícuotas más altas, lo que implica una fuerte pérdida de progresividad. Para corregir eso, el texto faculta al Poder Ejecutivo a aliviar la carga de quienes tengan sueldos brutos de entre $150.000 y $173.000; pero, de no aprobarse una reglamentación inmediata, quien percibe un salario bruto de, por ejemplo, $160.000, cobrará menos en mano que quien perciba una remuneración de $150.000. Para quienes obtengan una remuneración de más de $173.000 (o $143.500 netos de aportes) no están previstos cambios. Y así, por ejemplo, quien sin tener deducciones por familia tenga un sueldo bruto mensual de $175.000, recibirá en mano solo unos $4500 más que quien perciba una remuneración de $150.000.

*Jubilados y pensionados. Una reforma vigente desde 2017 diferenció la situación frente al impuesto de algunos jubilados respecto de los asalariados, al disponer que la base para empezar a tributar sea de seis veces el haber mínimo mensual. Esa referencia se elevará, según lo previsto, a ocho veces el haber básicos. Entre marzo y mayo de este año la cifra es de $164.571,50. Además, se flexibilizan los requisitos para acceder a esta base imponible especial. Hasta ahora, las condiciones eran no obtener ingresos de otra fuente (además del previsional) y no pagar, en función del patrimonio, Bienes Personales. Con la nueva ley, sí podrán percibirse otros ingresos, pero sin superar en 2021 los $167.678. Si no se cumplen las condiciones se tributará desde los $150.000 mensuales; en el proyecto original los jubilados que no cumplen con los requisitos de la base imponible especial habían quedado al margen de esta mejora, tal como había advertido LA NACION, pero eso se corrigió en el texto votado en Diputados.

*Autónomos. Seguirán igual que ahora porque no se contemplaron modificaciones. Eso ampliará la brecha porque, a igual ingreso, los independientes pagan más por Ganancias que los empleados bajo relación de dependencia. Un autónomo que en todo 2021 cobre ingresos netos por $1.618.500, descontadas las deducciones posibles (eso equivale a 13 sueldos netos de $124.500), tributará $158.758.

*Vigencia y devolución de montos ya descontados. Los cambios regirán para todo 2021. Eso implica que habrá una devolución de dinero por el impuesto ya descontado, en los casos en los que corresponda. Por ejemplo, un asalariado sin deducciones con un sueldo bruto de $100.000, dejaría de pagar $7000 por todo el año y tendría una devolución de $1750 por lo abonado en los primeros tres meses, si la ley entra en vigencia este mes. Con un salario bruto de $140.000 y un hijo, se dejará de pagar $67.549 en el año, y el reintegro llegará a $16.887.

Otro caso: un empleado que no deduce a ningún familiar y tiene una remuneración mensual de $125.000 tributaría este año, de no haber modificaciones, un total de $48.894; el descuento de tres meses que se le devolverá es de $12.224. Si con igual situación familiar y mismo nivel de ingreso se declara, como concepto deducible, $30.000 mensuales de alquiler, lo que dejará de pagarse en el año será de $22.571 y la devolución por tres meses de los descuentos ya hechos, de $5643.

En tanto, un trabajador bajo relación de dependencia sin cargas de familia, con una remuneración de $100.000, dejará de pagar $7000 por todo el año y tendrá una devolución de $1750. Si con esas mismas condiciones se declara una deducción por servicio doméstico por $9000 mensuales o bien por gastos de alquiler de vivienda de $30.000 mensuales, hoy no queda alcanzada por el impuesto tal como está el esquema ahora y, por tanto, las modificaciones no tendrán impacto en sus ingresos. Con la suba del piso para de ingresos gravados, el esquema de Ganancias deja de tener un incentivo al blanqueo de las relaciones de trabajo en casas particulares, al menos en el caso de más de 1,2 millones de personas que podrían ser empleadores en esta actividad.

*Deducciones. Se admite, en la deducción prevista para el cónyuge con bajo o con ningún ingreso propio, declarar al concubino. El texto consigna que podrá declararse al integrante “de la unión basada en relaciones afectivas de carácter singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y comparten un proyecto de vida común, sean del mismo o de diferente sexo, que se acredite en la forma y condiciones que a esos efectos establezca la reglamentación”. Por otra parte, se duplica el monto de la deducción aplicable por hijo con discapacidad (por este año el monto deducible pasará de $78.833 a $157.666). Se agregan deducciones por compra de herramientas educativas para los hijos del trabajador. Y se exime al reintegro “documentado con comprobantes” de gastos de guardería para niños de hasta 3 años, con un límite, por 2021, de $67.071.

*Aguinaldo y pagos por productividad. El sueldo anual complementario queda liberado de Ganancias si el salario bruto no supera los $150.000. Lo mismo ocurrirá con los pagos por productividad para quienes cobren hasta $300.000 brutos, con la aplicación de un límite máximo anual.

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