Axel Kicillof incorpora un botón de denuncia para evitar vacunatorios vip en Provincia

Axel Kicillof transitó casi dos horas de citas estadísticas, amplia ponderación de la gestión de Alberto Fernández y la crítica ácida a la herencia de María Eugenia Vidal, hasta llegar al meollo que anima su objetivo político en el año electoral; la campaña masiva, que pretende exitosa, de vacunación en la Provincia. Es el soporte…

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Axel Kicillof transitó casi dos horas de citas estadísticas, amplia ponderación de la gestión de Alberto Fernández y la crítica ácida a la herencia de María Eugenia Vidal, hasta llegar al meollo que anima su objetivo político en el año electoral; la campaña masiva, que pretende exitosa, de vacunación en la Provincia.

Es el soporte de la administración provincial, en momentos de severos cuestionamientos al sistema vacunatorio dispuesto por el oficialismo. Entre ellos la “Vacunación Vip” a los cercanos del kirchnerismo. Kicillof lo puso en eje del discurso. Incluida la confrontación de método con el jefe de la Ciudad Autónoma, Horacio Rodríguez Larreta. “No vamos a privatizar” la aplicación de la vacuna contra el Covid. De ese modo, lejos de la sutileza, el gobernador interpelaba antes los legisladores la participación que Larreta habilitó para inoculación de la vacuna a afiliados de obras sociales y prepagas.

No fue la única confrontación que Kicillof instaló en este, su segundo discurso ante la Asamblea Legislativa bonaerense, en la apertura de sesiones 2021. Pero, antes de ese desarrollo, la innovación del momento: anunció un botón en la página oficial de Salud para denunciar “a aquellos que se vacunen sin que les corresponda o cuando mientan”. La alusión es por el Vacunatorio VIP que se instaló en el Ministerio de Salud y en el Hospital Posadas. No incluye a vacunaciones inapropiadas a jóvenes militantes de La Cámpora. El subsecretario de Salud, Nicolás Kreplak, había explicado este domingo que esos contingentes son formados por auxiliares del sistema de salud destinados a call centers.

Por lo demás, supone que habrá mayor control. “Va a ser muy difícil, advierto, ver si alguno de ellos no tiene un certificado genuino pero no pienso contratar a la Interpol para que esté al lado de cada jeringa. Habrá una declaración jurada, lo miraremos con detalle, pero tenemos que vacunar a la provincia de Buenos Aires”.

“La vacuna es estatal”, pronunció como marco político el responsable del Ejecutivo. La asistencia en el recinto de Diputados era rala en las bancas, por protocolo. Algunos integrantes del gabinete, incluso, siguieron la exposición on line. El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, marcó presencia. Es un actor en la integración de la administración pública, con cargos burocráticos, e intenta acumular algo de masa crítica en las futuras listas legislativas del Frente de Todo.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof en la apertura de las sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense. Foto: Nievas

“Estamos obsesionados con la vacunación”, abundó en contundencias el disertante sin corbata. “La campaña de vacunación en la Provincia será 24 horas por día, todos los días…”. “No nos vamos a olvidar de quienes intentaron boicotear”, advirtió por las dudas. Otra vez la demarcación de límites con la Ciudad Autónoma, minimizada en la demografía. Kicillof sostuvo en el discurso que en el año 1946, la Capital Federal y el estado provincial tenían la misma cantidad de habitantes (3.000.000). Con las décadas el crecimiento fue exponencial de este lado del Riachuelo, hasta las 13.000.000 de almas. Sin los recursos emergentes para esa deformación poblacional, sobre todo en el Conurbano donde habitan apretados el 70 % de la población total y, en apenas, el 2% del territorio.

¿Kicillof le atribuye a la CABA el mismo estatus de “opulencia” que Fernández estableció como parámetro este mediodía en el Congreso Nacional?. El gobernador no fue tan directo. Prefirió ubicar a la Provincia como el país dentro del país. En una especie de épica humana. “Con la misma población que Grecia, Portugal, Austria…. Seis veces más que Uruguay, en una escala y dimensión inmensa”. Ninguno de esos estados está comprendida, ni cerca, en los márgenes de pobreza de casi el 50% que tienen nuestras comarcas. Es otro número desprovisto de ese gigantismo enunciado por Kicillof. 

Como sea, la letra de desbalanceo entre lo que aporta al PBI nacional y lo que recibe de coparticipación fue la misma que utilizaba Vidal. Su sucesor, en este caso, también apeló a “estar juntos” con todos los sectores para el reclamo de mayor igualdad de trato federal. Mientras discurre en paralelismos, por otros andariveles, por la crisis de la pandemia, Kicillof recibió 100.000 millones de pesos del tesoro nacional. Hay un ducto desde la Casa Rosada hasta las finanzas bonaerenses. El gobernador agradecido. Varias menciones honrosas a Fernández. “Hubiéramos llegado hasta acá con mucho más daño si Alberto no fuera presidente. Qué terrible hubiera sido todo si nos hubiera tocado un presidente que no creyera en la importancia de un Estado presente”, dijo al principio de su alocución.

Fue el momento de impronta discursiva más vehemente. Cuando también amplió la cuestión de la herencia: “Hubo un industricidio (entre 2015-2017). Los trabajadores y las pymes fueron los que más sufrieron. La inflación acumulada fue de 280% y el último año tuvo la inflación más grande desde 1991. Entre 2016 y 2019 el gasto público se redujo 10 puntos”, dijo entre aplausitos.

“Tenemos que estar orgullosos de haber llevado adelante una situación tan importante. La Provincia que algunos insisten en llamar inviable desde la comodidad de las redacciones, sus sillones y computadoras, va a cumplir un año con el sistema sanitario en pie sin dejar a ningún bonaerense sin cama, sin atención, sin respirador”, completó el cuadro de situación.

También cuestionó que el gobierno de Cambiemos terminara atando al dólar las tarifas de servicios públicos. Propuso “desdolarizar” el sistema y defendió la emergencia anunciada por el Presidente, además del congelamiento de las boletas. “Asumí en una provincia en emergencia y en la que teníamos marcado un aumento de tarifas para enero de 2020. Asumí y me encontré con un incremento del 25 por ciento. Entre las primeras cosas que hice una fue impedir el aumento. Y desde ese día, las tarifas no subieron. No se puede vivir poniendo tarifas que no se pueden pagar”, se dirigió a la audiencia sin leer texto el gobernador.

Capítulo aparte para el inicio de clases. “Estamos dando inicio a las clases presenciales para 4.150.000 alumnos y alumnas, las cuales se van a llevar a cabo respetando todos los protocolos de cuidado”, había marcado por la mañana Kicillof desde el Jardín Nº 902, de Ensenada. Y a la tarde hizo más: gratificó los oídos de las representaciones gremiales de los docentes que decidieron comenzar las clases sin paros. Y otra vez ilustró de volúmenes de sistemas educativos al mencionar que Buenos Aires tiene 4.150.000 estudiantes y CABA un tercio.

De cierre ratificó el compromiso de invertir 170.000 millones de pesos en obras de infraestructura.



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