Coronavirus en la Argentina: evalúan más habilitaciones para los boliches porteños

Por ahora, los locales bailables solo funcionan como espacios gastronómicos Crédito: Shutterstock Después de varias idas y vueltas, negociaciones, encuentros y desencuentros, la Ciudad comenzó a habilitar paulatinamente el regreso de los boliches. Esta semana se publicó el protocolo y la resolución para que puedan operar solo como locales gastronómicos dentro de las instalaciones, pero…

Coronavirus en la Argentina: evalúan más habilitaciones para los boliches porteños

Por ahora, los locales bailables solo funcionan como espacios gastronómicos Crédito: Shutterstock

Después de varias idas y vueltas, negociaciones, encuentros y desencuentros, la Ciudad comenzó a habilitar paulatinamente el regreso de los boliches. Esta semana se publicó el protocolo y la resolución para que puedan operar solo como locales gastronómicos dentro de las instalaciones, pero a un 30% de su capacidad, mientras avanzan las charlas para establecer lineamientos similares a los que se estudian en Mar del Plata.

Por estas horas en el Ministerio de Desarrollo Económico porteño, a cargo de José Luis Giuisti, toma impulso la idea de complementar, en los locales que se pueda,

la idea de las burbujas sociales de hasta 20 personas, pero al aire libre, es decir en patios internos, externos o terrazas

. Esta medida necesita, como todas las que se toman en la

pandemia

del


nuevo coronavirus

(Covid-19), de la aprobación del Ministerio de Salud, que comanda


Fernán Quirós.

La intención de la Ciudad, consensuada con las cámaras de locales bailables, es que de esa forma se pueda complementar la capacidad de cada discoteca. En esas burbujas, tal y como se analiza para Mar del Plata, la clave estará en el control por lo que comienzan a hablar en los despachos oficiales de las tres patas: empresarios, gobiernos y quienes concurran a los locales bailables.

“Tiene que haber colaboración de todos”, remarcan en la Ciudad. El que todavía no está del todo de acuerdo en seguir con ese tipo de habilitaciones es el propio Quirós. Si bien cerca de él remarcan que entiende la situación económica del rubro, que fue uno de los primeros en cerrar y quizás el último en poder abrir, lo cierto es que desde hace tiempo, y como adelantó LA NACIÓN, esta convencido de que uno de los motivos que aceleró el rebrote en Europa tuvo que ver con los boliches y fiestas al aire libre.

En esta primera apertura, que comenzó anoche, las discotecas pudieron empezar a levantar las persianas a un 30% de su capacidad, en un horario de 19 a 01, solo con oferta gastronómica. Todos los que querían ir tenían que entrar, sentarse en una mesa, siempre con distanciamiento social, y quedarse en la zona que comprendía ese lugar.

Desde Industria del Entretenimiento Argentino (Idear) se viene trabajando hace meses en protocolos seguros para poder garantizar una reapertura cuidada de las discotecas. La propuesta, que ya presentaron en el Poder Ejecutivo, es seguir un esquema muy similar al que desarrolló la industria gastronómica y poder abrir, en principio, el 25% de los espacios y en burbujas sociales al aire libre, para que los jóvenes vuelvan a salir a bailar en un marco responsable y con cuidados.

“Hoy los encuentros sociales existen. Es un gran error querer negarlos. Desde nuestra perspectiva, la única manera de combatir la clandestinidad y garantizar a los jóvenes que puedan divertirse, pero con cuidados es con el paulatino regreso de la actividad. Si pudiéramos abrir nuestros locales, la tasa de fiestas clandestinas bajaría sustancialmente”, explican desde Idear.

Uno de los puntos de mayor conflicto, y que también motivó que se avance no sólo en la Ciudad sino también en otras jurisdicciones con los protocolos, son las fiestas clandestinas. Como publicó LA NACIÓN en Idear tienen un registro en el que afirman que, desde que comenzó la cuarentena, se realizaron más de 3000 fiestas clandestinas en todo el país, pero con el epicentro en la Capital, y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Rosario.

“Este tipo de encuentros se dan de varias maneras: desde los más caseros en SUMs, quinchos o terrazas de un domicilio, que pueden albergar entre 20 y 50 personas, hasta eventos más organizados donde alguien alquila un lugar, convoca, contrata un DJ y vende entradas y bebidas. Este tipo de evento puede juntar hasta 500 personas, como fue el caso conocido en la ciudad de Mercedes”, explican desde Idear. Y completan: “Una nueva modalidad se da como juntadas espontáneas donde un grupo se convoca en un lugar público y cada uno lleva su bebida y la música sale de un auto preparado con parlantes. El evento se va corriendo de boca en boca y se va juntando más gente”

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